Diálogo de Carmelitas

POR CLAQUETA
Título: “DIÁLOGO DE CARMELITAS”
Género: Ópera
Autor Música: FRANCIS POULENC
Autor Libreto. Fancis Poulenc y Emmet Lavery
Orquesta: Oviedo Filarmonía
Dirección. PEDRO HALFFTER
Coro: Lírico de Cantabria y Joven de Santander
Dirección: ELENA RAMOS y CESAR MARAÑON. Respectivamente
Dramaturgia y dirección de escena: FRANCISCO LÓPEZ
Protagonistas: MARTA ALBEROLA (Soprano) junto a, Ana Ibarra, Egle Wyss, Alejandro del Cerro, Pablo Ruiz, Luis Pacetti, Beatriz Lanza; José Manuel Montero, Juan Laborería y Andrés Merino
Critica: Los grandes espectáculos operísticos o al menos los más solicitados, presentan temas a los que inmejorables compositores aciertan con la creación musical. Referentes a tragedias amorosas, argumentos satíricos, grandes epopeyas o simplemente fantasías. Las cercanas a nuestro tiempo, casi siempre, salvo alguna excepción puntual, son de, dos siglos anteriores al actual. Por ello, “Dialogo de Carmelitas”, que ya ha sido novela, teatro y cine, por obra y gracia del gran compositor francés, Francis Poulent, amo de letra, pero sobre todo de una música, tremendamente, de una belleza dramática incomparable, por lo que habrá que colocarla en el cuadro de honor de la ópera. Porque además esa música, plasma el sentimiento de un texto argumental comprometido con la problemática, que si bien parte de un hecho real, traslada conceptos de la vida y sociedad de pleno siglo XXl.
Una ópera que presenta momentos brillantísimos, con altibajos muy pronunciados, en los cantables. A causa del flojo empleo del coro. Hay escenas a las que, Messie Poulent, podría haberlos introducido, para engrandecer la brillantez de algunos duetos.
Ello no hace de menos a la breve aparición, a su valor de estancia en escena, así como en voces, de ambos coros cántabros.
Un nuevo sobresaliente para una orquesta, la Oviedo Filarmonía, que ya nos sorprendió su calidad en concierto sinfónico; pero, para acompañamiento de espectáculos musicales, ópera, zarzuela, es una de las mejores, entre las que han actuado en el foso del auditorio de San Martín. Con una dirección a cargo de uno de los representantes de una saga imborrable de la música española, la firmada por Los Halffter. En este caso, Pedro, concreto en el gesto, limpio y descriptivo en la dirección. A título informativo señalar, las buenas colaboraciones entre la orquesta asturiana y el coro lirico cántabro. Al menos en el Palacio de Festivales y el Teatro Campoamor de Oviedo, en algunos eventos.
Una parte fundamental de la puesta en escena de esta ópera, de la producción de los Teatros, Villamarta de Jerez y Cervantes de Málaga, llevada a cabo por unos de los directores de escena, destacados del panorama teatral español, Francisco López, con todo su equipo son; la escenografía, llena de realismo constructivo, nos envuelve entre sus paredes, acercándonos al recogimiento carmelita. El resto, muy importante, para reflejar, el drama y la inspirada música que le acompaña, el especió visual resuelto por el sistema del video, en el que se juega con imágenes inspiradas en el Siglo XVll. Introduciendo a modo de ejemplo de hecho dramáticos de nuestra historia más reciente; como el Nazismo y el Estalinismo, como reflejo de la situación actual. Aderezada de títulos, como si fueran graffitis, acentuando el valor crítico del libreto. Amén de una muy lograda dirección de intérpretes, sacando perfecta ambientación en los movimientos de coro.
Los cantantes rayaron, en general, a gran altura. Entre ellos los cántabros, como, Beatriz Landa, estupenda en el rol de la decana del convento; y por supuesto, igualmente destacable, la interpretación de la protagonista, Maite Alberola, en Blanche.