365 días después, la pregunta a nivel político es… ¿quién apoya hoy todavía la actitud del anterior monarca? ¿Vale todo y se le puede perdonar todo al padre del actual jefe del Estado por un pasado de servicios a España?
365 días después, la pregunta a nivel político que se hace en nuestro país es… ¿quién apoya hoy todavía la actitud del anterior monarca? ¿Vale todo y se le puede perdonar todo al padre del actual jefe del Estado por un pasado de servicios a España?
En todo este tiempo, Juan Carlos I ha celebrado su83º cumpleaños en soledad, pero rodeado de grandes lujos que son muy criticados desde España. Reside en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos, en un entorno de lujo, con acceso privado a una playa y con altos costes que, teóricamente, sostiene él, pero con costes para las arcas públicas, como sus escoltas.
El ex monarca tiene pendientes varias causas, la última sobre suregularización con Haciendaque está investigando la Fiscalía. Además, su hijo Felipe parece querer distanciarse del legado de corrupción y desde que renunció a la herencia dados los escándalos del emérito y le quitó de la asignación anual de los Presupuestos Generales del Estado, apenas se refiere a él en público y la relación personal es más distante que nunca. Sus hijas, Elena y Cristina, sí le han visitado en su autoexilio.
El Rey, según varias fuentes, querría regresar al país, pero cuando todas las posibles acciones judiciales queden anuladas. Mientras tanto, en todo este tiempo, en el que se intentó confundir a los medios dando destinos confusos, como un destino caribeño en la República Dominicana, se reconocía que Juan Carlos I estaba desde el 3 de agosto de 2020 en Emiratos.
Juan Carlos reside en una mansión situada en laisla privada de Nurai, en un entorno de 1.050 metros cuadrados para su disfrute personal. Tieneamplio jardín y playa privada.
Las opiniones son muchas, como el lógico, en nuestro país. Los sectores más consevardaores y monárquicos no tiene duda alguna sobre que don Juan Carlos tiene las puertas abiertas con todos los honores para regresar a España. La izquierda y los nacionalistas, más que nunca, ejercen una presión para que el rey emérito no regrese o que, en caso de hacerlo, responda ante las Cortes y sobre todo, ante la Justicia.
Dicen las malas lenguas que la Casa Real espera a un cambio de legislatura y que el centro-derecha y la derecha vuelva al Gobierno, asegurándose mayorías parlamentarias y en el Poder Judicial que garanticen un regreso tranquilo del monarca. Eso sería en 2023, en el mejor de los casos.



