VOX ha pasado a la ofensiva para frenar lo que califica como una alteración masiva y deliberada del censo electoral por parte del Gobierno de Pedro Sánchez. El secretario general del grupo parlamentario, José María Figaredo, ha anunciado este martes dos acciones urgentes ante la Junta Electoral Central (JEC): la suspensión inmediata del trámite de acceso al Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) y la paralización del voto por correo para los inscritos en dicho registro, debido a la alarmante falta de exigencia de identificación al depositar el voto por correspondencia.
Desde la formación denuncian el crecimiento descontrolado y anómalo que ha experimentado el voto exterior bajo el paraguas de la polémica disposición adicional octava de la Ley de Memoria Democrática, conocida popularmente como la «ley de nietos». Figaredo ha detallado que, mientras entre 2020 y 2023 el censo de residentes en el extranjero aumentó un 7,2%, en el periodo comprendido entre 2023 y 2026 la cifra se ha disparado un 17,9%.
Un censo duplicado de forma opaca
El diagnóstico de VOX sobre la situación del censo exterior apunta a una maniobra de ingeniería electoral. Actualmente hay 2,7 millones de personas inscritas en el registro CERA, pero el Gobierno mantiene en tramitación otros 2,5 millones de solicitudes de nacionalización. «Si logran sacar adelante todo este procedimiento, podrán más que duplicar el actual registro de votantes desde el extranjero», ha advertido el diputado, señalando la absoluta opacidad con la que el Ministerio de Justicia está gestionando estos expedientes.
Para VOX, este proceso de nacionalización masiva no es casual, sino una estrategia coordinada. El partido ya recurrió en la pasada legislatura la inconstitucionalidad de la Ley de Memoria Democrática y, recientemente, ha exigido ante la Secretaría de Estado de Justicia la anulación de la polémica instrucción de 2022 firmada por Sofía Puente —hermana del ministro Óscar Puente—, que expandió las vías de nacionalización de forma discrecional.






