Dispositivos especiales de la Policía Local -en los municipios que cuentan con este cuerpo- ha permitido en los accesos controlar el tráfico para que no se produjeran aglomeraciones.
La normalidad, aunque con mascarilla y cierta distancia social, se recupera también en los cementerios de Cantabria, donde este lunes el trajín de visitantes ha sido constante. Los más madrugadores se han acercado en sus vehículos, pero a partir de las 11.30 los vecinos de la zona de Ciriego, en el caso de Santander, también se han animado a ir andando. «No tiene nada que ver con el año pasado, que estuvimos de brazos cruzados. Igual la afluencia es un poco menos que en 2019, pero saldrá muy bien la fecha».
Dispositivos especiales de laPolicía Local-en los municipios que cuentan con este cuerpo- ha permitido en los accesos controlar el tráfico para que no se produjeran aglomeraciones. Además, el refuerzo del servicio del autobús tanto en Torrelavega como en Santander ha funcionado sin incidentes. Ha acudidogente, pero no las aglomeraciones de otros años.
Para esta ocasión, se mantenido y respetado una buen parte de las medidas de seguridad como es el control de aforo, que en ningún momento ha estado cercano a superar los visitantes permitidos; la recomendación del uso de gel hidroalcohólico, la distancia de 1,5 metros y eluso obligatorio de la mascarilla.Pese a que los carteles ubicados en los accesos y en el interior del recintorecordaban la necesidad de utilizar estas medias de protección,algunos no lo hacían, seguramente acostumbrados a que desde verano ya no es obligatorio el uso de la mascarilla en el exterior si se mantiene la distancia de seguridad.



