Muchos argentinos creen que el país tiene hoy una visibilidad mayor por una combinación de circunstancias políticas y deportivas. Hasta la presidenta Cristina Kirchner hizo alusión a los argentinos de mayor reconocimiento planetar
«No nos falta nada ahora: tenemosPapa, Reina y Messi», dijo la presidentaCristina Fernández de Kirchneral esbozar una suerte de sublime trinidadargentina. La frase venía siendo repetida en los medios periodísticos de esta ciudad. Pero al ser repetida por la primera autoridad política del país adquiere otra resonancia. Las palabras de Fernández de Kirchner se conocieron en el marco de la coronación de Máxima Zorreguieta enHolanda. Un reportaje que publica El Periódico de Cataluña.
Argentina estuvo representada por su vicepresidente,Amado Bouduou. Según la mandataria, el hecho de que la hija del secretario de Estado de la dictadura militar (1976-83) haya tenido que renunciar a su nacionalidad para casarse con el príncipeGuillermo, hoy rey de Holanda, no quiere decir que en ella «no siga latiendo sangre argentina».
Muchos argentinos creen que el país tiene hoy una visibilidad mayor por una combinación de circunstancias políticas y deportivas. Un pontífice nacido en Buenos Aires, el mejor jugador del mundo, de la ciudad de Rosario, y una alumna ejemplar del selecto colegio Northlands, convertida en el rostro sonriente de la casa de Orange.
El politólogo holandésCor van Beuningerconsideró también que la investidura de Máxima «cambia radicalmente las perspectivas de percepción de la gente sobre América Latina y sobre Argentina» . Van Beuninger, presidente del Instituto ELE, dedicado al estudio de relaciones internacionales entre Europa y esta región, señaló que en la sociedad holandesa hay un nuevo imaginario en relación a los argentinos, alimentado «en primera instancia» por la flamante reina pero que se alimenta también de la presencia en el trono de Pedro de Francisco y «la figura de Leonel Messi».
La «argentinidad» de Máxima se ha vuelto un tema recurrente en Buenos Aires. Algunos medios machacaron con el tema como si, en rigor, fuera una cuestión de orgullo patrio. Como prueba de esos lazos se ha recordado que, el día de su boda, Máxima pidió que se interpretara ‘Adios Nonino’, el tango queAstor Piazzollaescribió en homenaje a su padre, al enterarse de su fallecimiento mientras residía en Estados Unidos. No deja de ser llamativo el hecho que la entonces princesa hiciera que sonara esa melodía elegíaca en honor aJorge Zorreguieta,quien no pudo asistir a esa ceremonia por su antigua condición de miembro de aquel Gobierno militar que los holandeses siempre repudiaron.
No faltaron los que quisieron indagar en el sentido oculto de la elección de ese tango, que es una despedida. ¿Quiso Máxima tomar distancia del pasado paterno sin hacer un repudio explícito? La reina de Holanda ha tenido gestos llamativos. Nunca ha criticado el desempeño paterno. Pero años atrás se reunió con lasAbuelas de Plaza de Mayo, la organización que busca a los niños que nacieron en cautiverio bajo el régimen de terror. Tuvo un gesto que el papa Francisco acaba de emular hace pocos días cuando recibió a la presidenta de la entidad,Estela Carlotto, algo que nunca había sucedido mientras fue arzobispo de Buenos Aires. La coronación de Máxima no contó con el ‘Nonino’ de Piazzolla. Para la ocasión sonó un tema escrito en los años setenta porAndrew Lloyd WebberyTim Ricey que forma parte del musical Evita: ‘No llores por mi, Argentina’.

