Gerardo Miguel, miembro de la Comisión Ejecutiva Regional de la formación política, indicó que el Ayuntamiento de Santander actúa “fingiendo no enterarse que vivimos en una ciudad empobrecida y supra endeudada”.
La Unión insta al Ayuntamiento de Santander a que “suspenda el concurso y aplace la idea de construir las escaleras mecánicas entre la Plaza de Numancia y General Dávila”, que el consistorio ha sacado a concurso público por importe de 2,77 millones de euros.“No es mínimamente decente gastarse ese dinero en una obra de lujo, cuando los ciudadanos tienen necesidades más agobiantes”.Gerardo Miguel, miembro de la Comisión Ejecutiva Regional de la formación política, indicó que el Ayuntamiento de Santander actúa “fingiendo no enterarse que vivimos en una ciudad empobrecida y supra endeudada”.“Este Ayuntamiento no ha aprendido nada de la crisis”, añadió “y no se ha enterado que actuaciones como éstas son las que han hundido España”.El representante de La Unión recordó que el Ayuntamiento de Santander “ha pasado en un solo año de deber más de 123 millones de euros, a deber más de 140 millones de euros”, por lo que resulta “rechazable que vuelva a endeudarse más en una obra propia de un faraón”.“Muchos vecinos de Santander tienen extremas dificultades para pagar el IBI, salvajemente caro”, incidió Gerardo Miguel, para el que “el equipo de gobierno debería conocer las dificultades alimentarias de una buena parte de la población santanderina”.En este sentido, desde la formación política “invitamos al Alcalde y Concejales a que hablen con los comerciantes de alimentación de la ciudad, para enterarse de lo que pasa”.“La obra es evidente que a todos nos gustaría que se hiciera”, prosiguió “pero no una obra que va a tener una influencia efímera en el empleo”, y aclararon “y eso en el solo e hipotético caso de que la obra fuera ejecutada por una empresa radicante en Santander”.En LA UNION (LU) defienden que esos 2,77 millones de euros “tienen un mejor destino”.Uno de los destinos de “ese dineral”, puede ser “reducir la deuda municipal y empezar a cumplir el Plan de Ajuste que se ha desbaratado nada más ser aprobado”.Otro de los destinos puede ser “reducir el importe de tasas e impuestos municipales, con lo que los vecinos de Santander tendrán más dinero disponible para salvar el comercio de la ciudad, que se está desertizando”.Además, ese dinero puede emplearse “en reforzar los comedores sociales, e implantar un ambicioso programa de cheques-comida, para la legión de santanderinos al borde la exclusión social”.“Si así y todo el Alcalde quiere lucirse y vender actuaciones”, finalizó Gerardo Miguel, “puede implantar la Escuela de la Fragata Extremadura, mucho más barato para el Ayuntamiento que sería un atractivo turístico en la bahía de Santander en conexión con el Mundial de Vela”.“Cualquier cosa menos gastarnos 2,77 millones de euros en faraonadas”.

