Diego Torres ha ido dosificando desde abril del 2012 la entrega de los correos que obtuvo de los ordenadores de Nóos, siendo la última tanda la que ha precipitado la imputación de la infanta
El primer paquete de ‘e-mails’, de abril del 2012, ya apuntaba a la Casa del Rey. «Aprovecho que estás conectada para enviarte una comunicación de Nóos que tengo pensado enviar. Hay dos versiones. Clientes, colab y amigos y la otra para Octagon (no quiero sacar ampollas). Léelo y dime qué piensas please. Ciao».
Iñaki Urdangarinremitió el 20 de febrero del 2012 este correo electrónico a su mujer, lainfanta Cristina, a su dirección de la Fundación La Caixa. Este documento era uno de los que el exsocio del duque de Palma, Diego Torres, incluyó en la séptima remesa de e-mails que entregó en el juzgado.
La estrategia de Torres, puesta en marcha en abril del 2012, consiste en facilitar al magistrado de manera paulatina cientos de correos que obtuvo de los ordenadores de la empresa que compartía con el yerno del Rey.



