En la mañana de ayer la Asociación presentó una denuncia en la Inspección de Comercio contra una cadena de joyerías, por publicidad engañosa y competencia desleal.
Según ha podido saber cantabria24horas.com el inspector encargado de estos temas informó que la Asociación de Comerciantes del Centro también había estado también las misma mañana interesándose por este asunto, comunicándoles lo mismo que a la Asociación de Joyeros: la cadena “ha cumplimentado y presentado los formularios de cierre de todas las joyerías objeto de la denuncia, en este mismo organismo”.
Por la insistencia del presentador de la denuncia, el inspector pidió que le trajeran los documentos, y así “volvió a ratificarlo fehacientemente tras su lectura: por cese de la actividad de las cinco joyerías”.
El representante de los joyeros cántabros explicó al representante de la Dirección General de Comercio que “la crisis fuerza a muchos empresarios a no actuar de buena fe” pidiéndole “que se asegure de que estos cierres sean ciertos, puesto que es muy fácil rellenar papeles (en este caso de cierre por fin de la actividad) para avalar estas liquidaciones de género”.
En la foto de uno de los carteles dónde aparece, la palabra “colección”, causante del posible engaño.
Los joyeros quieren que les expliquen “qué significa la palabra «colección», en letra muy pequeña, debajo de la palabra «liquidación,» en letras muy grandes”. Para los joyeros sería posible que decidieran seguir abiertos pasados unos meses, “argumentando que no cierran porque les fueron muy bien las campañas del día de la madre, de las comuniones…” Por la parte del organismo oficial garantizan que “si estas joyerías estuvieran engañando también a la Dirección General de Comercio, cometerían una infracción grave que tendría sus consecuencias contra la mencionada entidad”.
Los joyeros se quejan: “desde que presentan los formularios de cierre por cese de la actividad, tienen un año entero para liquidar y cerrar el negocio, y lo que es peor, la venta de género en este caso puede ir por debajo del precio de coste, lo que no ocurre cuando se trata de una liquidación normal de género”.

