PRETENDIÓ lograr el apoyo de la Casa Blanca a la entrada del régimen en la OTAN. En la imagen, Kissinger (centro) y Carrero Blanco , durante la entrevista que mantuvieron el 19 de diciembre de 1973, un día antes de su asesinato.
El diario Público.es continúa este martes desgajando los miles de cables confidenciales revelados por Wikileaks sobre la transición española y a los que ha tenido acceso exclusivo en España este medio digital. Si el lunes afirmaba que el Rey fue el confidente de la Casa Blanca durante los últimos días del franquismo, este martes desvela queFrancoofreció aEEUUque usara el territorio español como retaguardia en caso de que se produjera unatercera guerra mundial
La oferta se la planteó el entonces presidente del Gobierno,Luis Carrero Blanco, directamente al jefe de la diplomacia estadounidense,Henry Kissinger, en un encuentro que se produjo el 19 de diciembre de 1973, en plena época de laguerra fría, en un momento en que laAlianza Atlánticaveía con preocupación la capacidad armamentística de los países agrupados en elPacto de Varsovia, con Rusia a la cabeza.
Según el informe que de la reunión hizo el embajador de EEUU en España, el portorriqueño Horacio Rivero, «Carrero subrayó que losPirineospodrían proporcionar una segunda línea defensiva tras la cual las fuerzas occidentales podrían reorganizarse y recibir suministros desde América (sic), si la primera línea de defensa de laOTANfuera desbordada; porque, destacó, la OTAN no cuenta con una segunda línea de defensa ni con coordinación logística».
A cambio, Franco esperaba, según apunta ‘Público.es’, convencer a Washington de que ayudase a España a incorporarse a la OTAN. Sin embargo, Kissinger advirtió a Carrero de que sería muy difícil que el Senado de EEUU aprobase untratado bilateralde alianza con elrégimen franquistay sugirió ampliar el acuerdo existente, de menor rango oficial, o buscar una fórmula intermedia; la de una especie de «declaración Atlántica». La etapa de relaciones de la dictadura con la presidencia deRichard Nixon– de la que Carrero Blanco era el principal adalid– acabó de forma abrupta apenas unas horas después de que Kissinger se fuera de Madrid cuando el coche en el que viajaba el presidente español saltó por los aires.



