Esta obra de teatro cuenta con Javier Gutiérrez, Mónica Regueiro, Daniel Pérez Prada y Vicky Luengo sobre el escenario.
El Palacio de Festivales de Cantabria ha programado para esta semana tres espectáculos de teatro y danza que servirán para iniciar la actividad prevista en el mes de junio en la actual programación con la que se ha iniciado la conmemoración del 30 aniversario.
El primer espectáculo fue un estreno, en concreto, el de ‘Sed’ de la mano de Quasar Teatro que significó una de las nuevas propuestas del ciclo ‘Miércoles íntimos’. Dirigida por Jorge Padín y con Mónica Gonzáles Megoya en la interpretación.
El jueves, día 3 de junio, a las 19.30 horas, se celebró en la sala Argenta la ‘Gala Centenario Alicia Alonso 1920-2020’, un gran espectáculo de danza con idea y dirección general de Mayda Bustamante que busca rendir homenaje a la legendaria bailarina cubana y que forma parte de una gira que está recorriendo el país.
Ya ayer, viernes, y este sábado, es el turno de ‘Principiantes’ en doble función en la sala Argenta. ‘De qué hablamos cuando hablamos de amor’ es una obra de teatro basada en un relato de Raymond Carver que cuenta con Javier Gutiérrez, Mónica Regueiro, Daniel Pérez Prada y Vicky Luengo sobre el escenario.
Viernes 4 y sábado 5 de junio. Sala Argenta. 19:30 h
Teatro
“Principiantes”(De qué hablamos cuando hablamos de amor), de Raymond Carver
Dirección, Andrés Lima |Adaptación, Juan Cavestany
Con Javier Gutiérrez, Mónica Regueiro, Daniel Pérez Prada y Vicky Luengo
Ayudante de dirección: Laura Ortega Pinillos
Diseño de escenografía/vestuario: Beatriz San Juan
Diseño de iluminación: Valentín Álvarez
Diseño video-creación: Miquel Àngel Raió
Composición musical: Jaume Manresa
Fotografía: Sergio Parra
Diseño gráfico: Rubén Salgueiros
Producción ejecutiva: Mónica Regueiro y Carles Roca
Dirección de producción: Ana Guarnizo
Producción/administración: Andrea Quevedo
Duración: 85 min. Sin descanso
“De qué hablamos cuando hablamos de amor” es la adaptación teatral de uno de los relatos más conocidos de Raymond Carver, que fue originalmente publicado en 1981. La pieza gira precisamente en torno al tema del amor, a través de cuatro personajes que conversan en una cocina: un matrimonio veterano y una pareja de amigos más jóvenes cuya relación es más reciente. A lo largo de una tarde, en una atmósfera marcada por la luz cambiante, los cuatro comparten sus experiencias e ideas, grandes y pequeñas, sobre lo que significa el amor y la necesidad del otro. Romántica y desgarradora, realista y poética al mismo tiempo, la pieza no sólo es referente de una época, sino que nos atrapa hoy con la fuerza de una pieza de música esencial.
“Cuando el relato vio la luz por primera vez, fue recortado a la mitad por Gordon Lish, amigo y editor de Carver. Para este montaje nos hemos basado sobre todo en la versión original, que se recuperó en 2007, y también hemos recurrido a otros pasajes y fragmentos del autor americano, con lo que nuestra propuesta quiere ser una inmersión completa en los elementos recurrentes del universo Carver: las relaciones de pareja, el amor y el alcohol como refugios, pero también como armas mortales, la predestinación frente al azar y la textura literaria de la experiencia americana”.
Juan Cavestany
La pregunta es precisa. Cuatro personajes intentan responderla: un cardiólogo que no sabe nada de los asuntos del corazón, una mujer enamorada de quién le rompió el corazón y algunos huesos, un hombre, todo ojos, envuelto en una coraza y una mujer crisálida convirtiéndose en algo desconocido para ella.
Medea, en “Las metamorfosis” de Ovidio, definió bien el enamoramiento cuando vio por primera vez a Jasón: “sentí como si una flecha se hubiese clavado en mi pecho hasta las plumas”. Dolor, amor. Gozo, amor.
“Como si de una borrachera se tratara, de hecho, se trata de una borrachera, Herb, Terry, Nick y Laura hablan, discuten, se besan, se pelean, se escuchan, se entristecen, se temen, se atreven, se desmayan, se enfurecen, se enternecen, se abrazan, se emborrachan, se desesperan, se preguntan qué es el amor. Y nos miran, nos reflejan, nos preguntan. Y es imposible no verse reflejado”.
Andrés Lima



