El texto rechaza tanto a «quienes pretenden cerrar este ciclo con una nueva operación de maquillaje, de apariencia abierta o progresista, pero sin tocar para nada sus cimientos
«Un año más, la Constitución española será objeto de exaltación y defensa fanática por parte de aquellos que se resisten a responder a las demandas nacionales de nuestros pueblos. Han pasado 43 años de un referéndum constitucional, condicionado por la transición impuesta por la estructura fáctica heredada del franquismo, con la Monarquía Borbónica al frente. Una Constitución que dejó encerrados los derechos de nuestros pueblos entre las líneas de su propio texto, negando la realidad plurinacional y los consiguientes derechos nacionales de nuestras respectivas naciones. UnaConstitución que ha sido fuente de enfrentamiento y sufrimiento en estas décadas». Así arranca la declaración impulsada por ERC, Junts, la CUP, EH Bildu y el BNG.
«Por tanto, estamos ante una Constitución agotada, deslegitimada y convertida en factor condicionante y determinante de nuestras aspiraciones democráticas. Pensamos que ya es hora de afrontar cambios estructurales. Es más,a pesar de discursos y posiciones inmovilistas, el propio Estado español es consciente del fin del ciclo constitucionaly de la necesidad de reformas», reza la declaración.
El texto rechaza tanto a «quienes pretenden cerrar este ciclo con una nueva operación de maquillaje, de apariencia abierta o progresista, pero sin tocar para nada los cimientosde esa Constitución, y a quienes plantean una involución centralizadora y antidemocrática y pretenden volver a la época anterior al 78, e incluso a la anterior al 75».
Los partidos firmantes aseveran que la «Constitución se ha convertido en instrumento para violentar derechos democráticos básicos, ya que en su nombre se impide dar cauce al desarrollo de la voluntad democrática de nuestros pueblos y se criminaliza y reprime cualquier ejercicio democrático que persiga tal objetivo».
Por ello, reiteran su exigencia de un «modelo que, desde elreconocimiento de la plurinacionalidad del Estado y del derecho de autodeterminaciónde los pueblos, permita a la ciudadanía de nuestros respectivos pueblos decidir democráticamente su modelo político y relación con el Estado».


