En la misma providencia, el magistrado cita a declarar el próximo 10 de junio al apoderado de Urdangarin, Mario Sorribas, y al supuesto testaferro Robert Cocks, como imputados, y a Álex Sánchez Mollinguer, como testigo.
El juez instructor delcaso Urdangarin, José Castro, dio ayer un plazo de cinco días a las acusaciones para que aleguen en relación con «las líneas de investigación insinuadas» por la Audiencia de Palma sobre un presunto delito fiscal y de blanqueo de capitales por parte de la Infanta Doña Cristina. En una providencia dictada ayer, Castro instó a la Fiscalía, a las abogacías del Estado y de la Comunidad balear, a los concejales socialistas del ayuntamiento de Valencia, al PP balear y al sindicato Manos Limpias a que presenten alegaciones al fundamento séptimo del auto dictado el pasado martes por la Audiencia.
En el citado auto, los magistrados condicionaron una posible nueva citación de Doña Cristina a que el juez pueda solicitar a la Agencia tributaria más información y dejaron a su criterio la decisión de «mantener o no las imputaciones por delito fiscal y si por ello procede citar en calidad de imputada a la infanta».
En la misma providencia, el magistrado cita a declarar el próximo 10 de junio al apoderado de Urdangarin, Mario Sorribas, y al supuesto testaferro Robert Cocks, como imputados, y a Álex Sánchez Mollinguer, como testigo.
Por otra parte, la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, no concretó ayer si hubo en el Palacio de La Zarzuela una reunión entre ella y el expresidente de la Generalitat Francisco Camps con Iñaki Urdangarín, y con su ex socio en Nóos, Diego Torres, para negociar la celebración de las jornadas deportivas Valencia Summit. «Ni hablar ni comer con alguien es un hecho delictivo», dijo.
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