EL nuestro entró en acción tarde solventando sus dos primeros combates con cierta facilidad, siendo su combate de semifinales el que le hizo sudar más el kimono y esforzarse más aún.
El Pabellón de Villaviciosa de Odón presentaba un lleno hasta la bandera y se respiraba un ambiente espectacular.
EL nuestro entró en acción tarde solventando sus dos primeros combates con cierta facilidad, siendo su combate de semifinales el que le hizo sudar más el kimono y esforzarse más aún.
La final iba a repetirse a la de 2012, Sergio Moro vs Alfonso Urquiza. Moro habia estudiado a la perfección lo que tenia que hacer, y era intentar perder tiempo y romper los agarres del nuestro, siendo favorecido por los arbitros de manera abrumadora, ante la incrompesión del público. Alfonso recibió hasta dos sanciones, que nadie sabe por que, le pararon el combate cuando tenia estrangulado a su rival y no le puntuaron una acción.
Aún así la superioridad del cántabro era mas que visible y logró a falta de un minuto remontar el marcador y marcar un wazari de una preciosa acción.



