Título: “GALA DE ÓPERA”
Actuación: ROBERTO SCANDIUZZI (Bajo) TAMAR IVERI (Soprano)
Músico: HÉCTOR GUERRERO (Piano)
Compositores: MOZART, VERDI, BOITO, GILEA, MUSSORGSKY Y CHAIKOVSKI
Sala: Pereda
Crítica: Scandiuzzi, en la actualidad uno de los mejores bajos de la de la ópera mundial vuelve al Palacio de Festivales de Cantabria tras haber actuados en el FIS y en las temporadas de ópera, organizadas bajo el mandato en la Consejería de Javier López Marcano y la dirección del Palacio de, Juan Calzada y la adjunta del director de escena, Román Calleja. De gran predicamento, que de haber seguido, sería una de las prestigiosas temporadas líricas en España. Acompañada de la soprano Georgiana, Tamar Iveri. Acompañados al piano del pianista, Héctor Guerrero.
Un recital muy completo en cuanto a su programación, tan diferenciado como sus autores, desde, Mozart a Verdi o Chaikovski y los otro tres que contempló el programa.
Scandiuzzi, un bajo de las cavernas, por su profundidad de voz. Consiguiendo que cada presencia en un escenario, sobre todo como solista crea expectación, pues no resulta un recital de ópera al uso. Nos ofreció un concierto plagado de sus personajes favoritos, a lo que saca en los diferentes montajes de óperas del campo de lo secundarios, hay muy pocas obras, que aunque el bajo sea fundamental, no deja de ser secundario en el reparto, salvo excepciones. Saco a flote esa extraordinaria acentuación, en este casi imprescindible forma de hacer de este artista italiano del bel canto. Dado la señalada variedad de estilos de los compositores, puso por otro lado, su inconfundible personalidad expresada en cada pasaje o tema completo. Además aunque para algunos pueda suponer una nimiedad, yo destacó su presencia en escena; llenándola en todos los momentos, aportando mucho realismos a lo fraseado, de la mejor manera para enardecer a los espectadores.
Por su parte, Tamara Iveri, por cierto como además somos periodistas, tenemos que decir, que recientemente una parte de su colegas la acusaron de homófoba; despidiéndola del Teatro de la Opera de Sídney, Australia, por criticar la protección a la fiesta “Orgullo LGTB” en Tiflis, capital de Georgia, con calificaciones como, “Masas fecales” expresadas, entre otras, en un carta pública, al Presidente de la Republica de su país.
Como soprano, muy considerada en los mejores teatros del mundo. Dio una lección de técnica de canto, en un programa en general poco brillante. Es de esas sopranos que no buscan la brillantez, esta la consigue con solidez a la hora de ofrecer diferentes tonos.
Les acompañó al piano Héctor Guerrero, quizás el mejor pianista para acompañamiento de cantantes, pues él además es cantante.
Catedrático de piano y canto, entre otros destacados centros como él, Conservatorio de Música de Madrid, dio este domingo toda una lección de protagonismo del piano, dando una lección magistral de cómo hacer olvidar una orquesta y a la vez dar ese protagonismo a los cantantes. Perfecto.
