Diego ha mostrado su comprensión por la preocupación de los trabajadores y destaca que «los avances han sido muchos más de los que cabría esperar» y hacen que la empresa tenga «el futuro que quieran los propietarios»
El presidente de Cantabria, Ignacio Diego, ha afirmado hoy que «es indiscutible» y «reconocido por la propia empresa» que Sniace «tiene hoy más futuro que en diciembre de 2012».Si bien Ignacio Diego ha mostrado su comprensión por la preocupación de los trabajadores y ha reconocido que «hay aspectos que no están cerrados del todo», ha destacado que «desde diciembre de 2012 hasta hoy los avances han sido muchos más de los que cabría esperar» y se han dado algunos pasos «que parecían imposibles» y que hacen que la empresa tenga «el futuro que quieran los propietarios».El presidente regional ha anunciado que durante este mes de mayo convocará una nueva reunión tripartita ¿Gobierno, trabajadores y empresa¿ para analizar «las concreciones que se puedan dar en los próximos días. De esta forma, el encuentro se celebraría antes del vencimiento del ERE el 15 de junio y antes del Consejo de Administración del 28 de mayo, en la que, según ha anunciado Diego, serán los propietarios quienes «tomarán las decisiones sobre el futuro de Sniace».En ese momento, tal y como ha destacado el presidente Diego, el Gobierno de Cantabria «habrá hecho todo lo posible para que Sniace esté en las mejores condiciones para hacer futuro». «No podemos meternos en la gestión interna de la empresa», afirma Diego, pero «de aquí al 28 de mayo trabajaremos con toda la intensidad para cerrar todos los asuntos que dependan del Gobierno de Cantabria».Tras la reunión celebrada hoy en el Gobierno de Cantabria, Ignacio Diego ha resaltado los avances que se han dado en los últimos meses, algunos de ellos «inesperados». En este sentido, ha destacado que la modificación del céntimo verde anunciada por el Ministerio de Industria «era algo con lo que no contábamos ninguno, algo inesperado» y que ha sido posible por «la presión, las razones y la reivindicación del Gobierno de Cantabria». Si bien aún es preciso regular por Decreto la determinación de la aplicación al vapor útil y al gas para la venta de energía, ya se ha conseguido, recuerda Diego, «algo que nadie creía que íbamos a conseguir»Respecto del cobro de las primas por la fórmula de venta de la energía, el presidente Diego ha explicado que las negociaciones del Gobierno de Cantabria con el Ministerio de Industria han abierto la puerta a la posibilidad solicitada por Sniace de que una de las dos turbinas pasa a vender a tarifa.En relación con los aspectos ambientales, Ignacio Diego ha explicado que el Gobierno, en las reuniones que ha tenido con los técnicos de Sniace, ha llegado ha clarificar los parámetros que estaban fijados en el tema de vertidos después de puesta en marcha la depuradora tras una importante inversión de más de 22 millones de euros. Para Ignacio Diego, queda «constancia» de la voluntad de los empresarios de «dar pervivencia a la fábrica» y ahora «se ve que son eficaces y que Sniace cumple con los requisitos de vertidos al medio marino».En relación con las inmisiones, el presidente regional ha recordado que este parámetro se fijó por primera vez en 1973 y se ha mantenido inalterado hasta 2008, cuando el Gobierno de España los revisó y mantuvo el mismo, que sigue siendo vigente y que «el Gobierno de Cantabria no puede alterar». Ignacio Diego ha destacado que «nada pongo en términos de imposible y lucho y peleo por ver que posibilidades hay de modificación de estos parámetros».Respecto al canon de vertidos ha quedado claro, para Ignacio Diego, el cumplimiento de los parámetros de la autorización ambiental integrada y se reduce al entrar en funcionamiento la depuradora. Asimismo, con relación a la derivación de vertidos de Torrelavega a la EDAR industrial, se ha visto, en laboratorio, que es viable desde el punto de vista químico y ahora se está estudiando si es económicamente rentable. Con todo esto, apunta el presidente, «Sniace pagará muchísimo menos de lo que estaba pagando por el canon de vertidos».

