Los socios españoles se comprometieron a asumir el 20% de las aportaciones, mientras que el socio saudí (Saudi Arabian General Investment Authority) debía de hacerse cargo del 80% restante.
EL MUNDOrelata hoy cómo la creación del Fondo Hispano Saudí de Infraestructuras y Energía, gestión en la que participó activamente la princesa Corinna zu Sayn-Wittgenstein, derivó en un gran fiasco para las grandes empresas españolas presentes en el mismo -Obrascon-Huarte, Grupo Villar Mir, Endesa, Mutua Madrileña, Sacyr Vallehermoso, Abertis Infraestructuras, Acciona, Iberdrola, Isolux Corsan, Técnicas Reunidas, ACS, Unión Fenosa, La Caixa y CajaMadrid-. El proyecto consistía en reunir 1.000 millones de dólares para invertir en la construcción de gigantescas infraestructuras en Arabia Saudí. Los socios españoles se comprometieron a asumir el 20% de las aportaciones, mientras que el socio saudí (Saudi Arabian General Investment Authority) debía de hacerse cargo del 80% restante.
Una de las personas que participaron en las negociaciones explica que en 2008 se llevó a cabo una primera aportación (closing) por parte de los socios españoles que se elevó a 200 millones de dólares. Sin embargo, los socios árabes no aportaron su parte, lo que generó la suspicacia de las empresas españolas. Fue entonces, finales de 2008, cuando los gestores del Fondo contrataron los servicios de Juan Garrigues (dueño, junto a otros socios, de una empresa de fomento de infraestructuras) para que hiciera de puente entre los gestores del Fondo y las empresas españolas. Garrigues se trasladó a Arabia Saudí para recabar información, pero la situación económica se había complicado mucho y el gobernador de Sagia había perdido su interés inicial en el macro proyecto.
En junio de 2009, los inversores españoles expusieron su descontento por el incumplimiento de los compromisos a Cheyne Capital y Arox Infraestructure Limited, los dos gestores contratados para la creación del Fondo, a propuesta de la princesa Corinna. Los gestores convocaron una reunión con las empresas españolas en la que comunicaron que los saudíes seguían dando largas en sus compromisos de aportación al Fondo y se les dio la opción de liquidarlo definitivamente «de forma amistosa». Los empresarios aceptaron esta última opción y el bufete Garrigues se encargó de la resolución de los contratos, lo que supuso el desembolso para los españoles de 2,15 millones de euros. Finalmente, las empresas españolas desembolsaron 15.236.833 dólares, que aportaron según los compromisos de inversión que habían asumido cada una en la constitución del Fondo.
Pese al fracaso del Fondo Hispano Saudí, que fue presentado oficialmente el 19 de julio de 2007 en un acto celebrado en el Palacio de El Pardo presidido por los Reyes de España, Corinna cobró sus servicios de mediación a Cheyne Capital y su minuta supuso cerca de cinco millones de dólares, según las fuentes consultadas porEL MUNDO.
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