LOS SINDICATOS instan a Rajoy a que convoque a todas las fuerzas políticas y sociales para acordar un plan de choque de reactivación de la economía al que está obligado ante la “situación de emergencia” que se vive.
Los 6,2 millones de parados registrados por la última Encuesta de Población Activa centraron ayer los discursos pronunciados por los líderes de los sindicatos mayoritarios en el acto central del Primero de Mayo celebrado ayer en Madrid. Los secretarios generales de CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, respectivamente, reclamaron al Gobierno que lidere un pacto entre los grupos parlamentarios y los agentes sociales para hacer frente a la «situación de emergencia nacional» del paro. Ambos reclamaron un cambio de rumbo al Ejecutivo, que apueste por las políticas de crecimiento y ponga fin a la austeridad y los recortes.
«Es mentira que no haya alternativas a esta política económica», afirmó Fernández Toxo al término de la manifestación convocada en Madrid por UGT y CCOO bajo el lemaNo tienen límites. Lucha por tus derechos. «En primer lugar hay que poner el empleo», reclamó Méndez, que acusó al Gobierno de estar «paralizado» y de actuar de forma «irresponsable». «Su irresponsabilidad la está padeciendo el conjunto de la sociedad española», añadió. Los líderes de los dos sindicatos mayoritarios advirtieron de que si no hay cambios en la política del Gobierno, «habrá movilizaciones, todas las que hagan falta, para cambiar las cosas». También cargaron contra las políticas de Bruselas. «Rehn oficia de bombero pirómano», señaló Méndez, mientras que Toxo dijo que sí «hay margen» para poner en marcha políticas expansivas.
CCOO y UGT cifraron la asistencia a la manifestación celebrada en Madrid en 40.000 personas, lo que supone menos de la mitad de los 100.000 manifestantes que los mismos sindicatos calcularon que participaron en la marcha del Primero de Mayo del año pasado. En Barcelona, miles de trabajadores (160.000, según los organizadores; 25.000 según la Guardia Urbana) también salieron a la calle bajo el lemaSe lo quieren cargar todo, para protestar contra los recortes y privatizaciones de servicios públicos. En Valencia los manifestantes, además de instar a un acuerdo social por el empleo, reclamaron un plan para relanzar el tejido productivo. Manifestaciones tuvieron lugar en todas las capitales de provincia de Andalucía y en un total de 80 ciudades de toda España.
El vicesecretario general de Estudios y Programas del PP, Esteban González Pons, se mostró ayer abierto a llegar a acuerdos para hacer frente a la crisis y solucionar el problema del paro, pero advirtió de que el Gobierno «no volverá a aplicar» las anteriores políticas que «arruinaron» a España. «Las propuestas de pacto en ningún caso deben significar la vuelta a políticas antiguas, que nos arruinaron, que no sirvieron para salvarnos de la crisis», señaló en un comunicado emitido por el PP.
El secretario de Organización del PSOE, Óscar López, que asistió ayer a la manifestación del Primero de Mayo celebrada en Madrid, pidió al Gobierno que «escuche a la calle» y alcance acuerdos con los sindicatos y las fuerzas políticas para «sacar a España de una situación dramática».
En la misma línea se pronunció desde Valladolid la portavoz socialista en el Congreso, Soraya Rodríguez, al sostener que la ciudadanía exige al Gobierno «una rectificación en toda regla de su mala política que no da ningún resultado y que mete al país cada día más y más en una recesión económica profunda».
Por su parte, el coordinador federal de IU, Cayo Lara, que también asistió a la manifestación celebrada en Madrid, pidió directamente la dimisión del Ejecutivo presidido por Mariano Rajoy. «Este Gobierno no tiene autoridad política ni democrática para seguir en el Gobierno y lo que debería hacer es dimitir», afirmó.
El clamor contra el paro y los ajustes marcaron ayer las manifestaciones del Primero de Mayo en los países del sur de Europa, en los que la crisis económica ha obligado a los Gobiernos a duras políticas de recortes que son contestadas por los ciudadanos. Los griegos protestaron ayer contra la nueva ola de recortes aprobados por el Parlamento a instancias de Bruselas y el FMI, que incluye, entre otras medidas, el despido de 15.000 empleados públicos hasta 2014. en Portugal los trabajadores también protestaron contra las políticas de latroikaque han obligado al Gobierno a anunciar nuevos recortes por 4.700 millones de euros hasta 2016. En Italia, donde casi un millón de familias tiene a todos sus miembros activos en paro, los sindicatos se manifestaron bajo el lemaSin trabajo, Italia se muere.
Desde el Vaticano, el Papa Francisco tuvo ayer palabras de recuerdo para quienes «están sin trabajo, muchas veces a causa de una concepción economicista de la sociedad, que busca el beneficio egoísta fuera de los parámetros de la justicia social». El pontífice urgió a los gobernantes a realizar «todos los esfuerzos» para impulsar la creación de empleo.
EL PAÍS 1, 24-26/ABC 1, 30, 31/EL MUNDO 1, 28-30/LA RAZÓN 1, 10-13/LA VANGUARDIA 1, 4, 5, 56-58/EL PERIÓDICO 1, 2-6/LA GACETA 1, 14-16
CRÓNICA DE LA JORNADA
Ignacio Fernández ToxoyCándido Méndezhan destacado al inicio de lamanifestación de Madridqueseis millones de parados“piden una respuesta” ante el prolongado deterioro de sus condiciones de vida.
Para los lideres deCCOOyUGTestePrimero de Mayodebe estar dedicado a los “damnificados” de la crisis entre los que, además de los desempleados, se encuentran los afectados por las preferentes ¿una “expropiación económica”, ha dicho Toxo, los desahuciados de sus viviendas y esos dos millones de familias que no tienen ningún ingreso, según datos de la última encuesta de población activa (EPA).
Este Primero de Mayo se celebra en Madrid en medio de un puente (mañana es la fiesta de la comunidad) y con un tiempo lluvioso y frío, pero los dirigentes sindicales han animado a presionar en la calle por el cambio de política económica mediante un pacto de toda la sociedad y han señalado a las centrales como “cauce” de las protestas sociales.
Han instado al presidenteMariano Rajoya que convoque a todas las fuerzas políticas y sociales para acordar un plan de choque de reactivación de la economía al que está obligado ante la “situación de emergencia” que han mostrado los últimos datos de paro.
La disposición sindical al acuerdo conllevaría “asumir nuestra parte de responsabilidad y compromiso”, según ha dicho Toxo, aunque nunca sería un pacto de “adhesión inquebrantable” a las políticas del Gobierno, Mendez y Toxo han recordarlo que los sindicatos europeos han convocado una semana de movilizaciones entre el 7 y el 14 de junio para reclamar una nueva política que combine el crecimiento económico y la reducción del déficit.

