Santander ha vivido un nuevo episodio de violencia callejera este domingo. Pasadas las 08:00 horas, en la calle Casimiro Sainz, la Policía Local interceptó una reyerta que implicaba a tres individuos en una situación de extrema tensión. Un joven de 32 años huía con el rostro y la camiseta ensangrentados mientras era perseguido por otros dos hombres, uno de ellos armado con una navaja.
Al intervenir los agentes, el portador del arma, de 39 años, sostuvo que la navaja pertenecía al joven que huía, quien presuntamente le había atacado previamente causándole heridas en la mano. La disputa se reanudó ante la presencia policial, obligando a los agentes a separar físicamente a los implicados para evitar que continuaran agrediéndose.
Del ‘after’ a la persecución
La reconstrucción de los hechos sitúa el origen de la violencia en el local ‘Búho Negro’, ubicado en la calle Santa Lucía. Los porteros del establecimiento confirmaron que habían requisado una navaja al joven de 32 años poco antes. Sin embargo, este regresó diez minutos después con una segunda arma blanca para atacar al otro varón, quien se defendió utilizando un vaso. Ambos contendientes tuvieron que ser trasladados al Hospital Valdecilla para ser atendidos de sus lesiones.
Cocaína interceptada
Durante el transcurso de la intervención, la Policía Local registró al tercer hombre implicado, de 43 años, que participaba en la persecución inicial. En el bolsillo de su cazadora hallaron una bolsa con 21 gramos de cocaína, lo que motivó su detención inmediata por un presunto delito contra la salud pública.
Los tres implicados permanecen bajo custodia judicial. El joven de 32 años se enfrenta a cargos por lesiones con arma blanca, mientras que el hombre de 39 años es investigado por lesiones con objeto contundente. La Policía Nacional ha asumido la investigación de estos hechos que vuelven a degradar la convivencia en el centro de la ciudad durante las horas del ocio nocturno.






