El sindicato Usipa cuestiona un modelo retributivo «en el que gana más un diputado que el presidente regional»
Desde el Parlamento, la reacción más contundente respecto a la demanda parte del único diputado de UPyD, Ignacio Prendes. Considera que «no hay fundamento ni razón jurídica» para una denuncia «de ese tenor». Admite la discrepancia con el método pero dice no tener dudas «de que era absolutamente legal». El resto de grupos, o no se pronuncia, o prefiere esperar a «conocer los términos» de la denuncia, como apuntó ayer la portavoz del PP, Mercedes Fernández.
Ignacio Prendes habla en pasado del modelo salarial porque está previsto que la semana que viene salga adelante el sistema pactado por él mismo con el PSOE e IU. Será en la próxima reunión de la Mesa de la Cámara, una vez oída la Junta de Portavoces, como exige el reglamento de la Junta.
La principal novedad es que los parlamentarios pasarán a tributar por la totalidad de sus ingresos, algo que no sucedía hasta ahora, cuando quedaban exentas las dietas de kilometraje (0,18 euros por kilómetro desde su domicilio hasta la Junta, que cobraban todos los días del año), además de otra dieta de 933 euros por manutención y estancia.
El sistema pactado por tres de los cinco grupos de la Cámara cambia la manutención por una subida de sueldo, que se equiparan a los de los consejeros y directores generales. Y la otra dieta, la de los kilómetros, por un complemento de movilidad al que tendrán derecho 22 de los 45 diputados, y que va desde los 300 a los 700 euros mensuales, en función de la lejanía de su domicilio respecto a la sede parlamentaria. «Es indigno que haya aprovechado el viaje de su reforma retributiva para elevar sus salarios», dicen en CSI.
Desde dentro de la Junta tratan de atajar las reacciones contrarias que genera la reforma con el argumento de que el parlamento regional será el único de España en el que sus integrantes tributan por todos sus ingresos. «Estaría bueno», claman en el sindicato de funcionarios donde critican que la voluntad de reformar el sistema salarial llegase «solamente cuando pasaron a ser conocidos los detalles y se airearon las vergüenzas». Un método que, dicen, «no solamente camuflaba parte del sueldo no tributando sino que escondía otras perversiones como cobrar dietas y desplazamientos en periodos de vacaciones».
Un dinero por desplazamientos que en PP han dejado de percibir desde el pasado día 6, después de que ayer los servicios jurídicos de la Junta aceptasen la renuncia de sus diez diputados a ingresar este dinero. Sin embargo, su diputado José Agustín Cuervas-Mons, no aclaró ayer después de la reunión de la Mesa cameral si mantendrán la postura cuando, con el nuevo modelo, las dietas por kilometraje pasen a ser un complemento. Pidió «no prejuzgar» si las conclusiones del informe sobre la renuncia de su grupo serían aplicables al próximo modelo retributivo. Sin embargo, fuentes del partido señalaron ayer a este periódico la voluntad de ser «coherentes» con su postura contraria a cobrar por desplazarse.
Fue la conclusión a la que llegó el PP, tras los distintos movimientos que se dieron y que desembocó en el rechazo a cualquier tipo de compensación por kilometraje, de ahí que la propuesta que saldrá adelante la semana próxima no vaya a contar con su voto. Por contra, ofrecieron establecer un abanico salarial en función de la responsabilidad y la actividad parlamentaria de cada diputado.
La demanda de los servicios jurídicos de USIPA cuestiona el sistema retributivo de los diputados de la Junta General del Principado, cuya reforma es actualmente objeto de debate entre los partidos del arco parlamentario asturiano.
La denuncia hace hincapié en «una serie de llamativas peculiaridades» del modelo vigente, entre las que citan que los diputados perciben una cantidad fija de 933 euros, exenta de pagar el IRPF, que «cobran para gastos de manutención y estancia incluso en su período de vacaciones» y aportan como prueba el contenido de la página web parlamentaria en la que «se puede comprobar que el pasado mes de agosto no hubo ninguna actividad parlamentaria». Los abogados de USIPA reflejan en su demanda que los diputados «cobran supuestamente esta cuantía fija mensual para gastos de alojamiento cuando la mayor parte de ellos tiene su domicilio en Oviedo, Gijón o Avilés, es decir en la propia localidad en la que se encuentra la sede de la Junta General o a escasos kilómetros de la misma». Y por último plantean dudas sobre el cobro de otra dieta mensual fija para gastos de locomoción «por desplazarse de su casa a la Junta General y supuestamente reciben ese pago por todos los días del mes, haya o no actividad en el parlamento y se hayan desplazado o no desde sus domicilios».
El sindicato de funcionarios extiende la demanda a los 49 diputados que han tenido o tienen escaño en la actual legislatura, la novena, a los que considera presuntos responsables de un delito de prevaricación, falsedad documental, malversación y fraude.
José Luis González, coordinador de USIPA, cuestionó tanto el actual sistema retributivo del parlamento como la propuesta que se está negociando. «No tiene ningún sentido un sistema en el que uno o varios diputados ganan más que el presidente del Principado. Los salarios deben corresponderse con el grado de responsabilidad», valoró el representante sindical. «Muchos empleados públicos nos han llamado para decir que ven en la reforma que negocian los partidos en la Junta una auténtica tomadura de pelo. Se suben el salario bruto cuando lo que tendrían que hacer es bajarlo, como nos han hecho a nosotros», planteó González, quien también reprochó que los partidos políticos del parlamento asturiano no hayan aplicado recortes en las asignaciones que reciben mensualmente, con cargo al presupuesto regional: «para este viaje no hacían falta alforjas», cuestionó el responsable del sindicato independiente de empleados públicos.
El presidente de la Junta de Personal funcionario del Principado, Miguel Ángel González, de la Corriente Sindical de Izquierdas, también constató el malestar del colectivo con la reforma de los salarios de los diputados que se negocia en la Junta. «No nos da ninguna pena que, pese a subirse el salario bruto, ganen menos porque, al fin, los diputados asturianos vayan a tributar como lo hacen todos los trabajadores, por la totalidad de su salario», concluyó González.


