«Estamos hablando de un terreno que es patrimonio municipal y la obligación de los poderes públicos es su protección».
El concejal de Unidos x Laredo, Ramón Arenas, ha advertido al equipo de Gobierno municipal de su determinación de presentar una querella «si persisten en su plan de actuación en la explanada del Puntal que dejará la zona vulnerable ante futuros temporales». «Estamos hablando de un terreno que es patrimonio municipal y la obligación de los poderes públicos es su protección. Por contra, este equipo de Gobierno está empeñado en propiciar la desaparición de este entorno de singular valor y riqueza, natural y económica».
A este respecto, ha recordado que desde el área de Medio Ambiente se ha diseñado una intervención que, entre otras cosas, plantea destruir más de 800 metros cuadrados del asfalto de la explanada, la eliminación de la farola y el traslado de una palmera. Esta actuación se intentó acometer el pasado 11 de mayo al completo, sin los preceptivos permisos imprescindibles para hacerlo. Una manifiesta ilegalidad que fue denunciada por el propio Ramón Arenas y que se tradujo en una moción para reprobar a la edil de Medio Ambiente. «Sin embargo, en el Pleno, el equipo de Gobierno confundió tener la mayoría con tener la razón y todos se aliaron para avalar su conducta ilegal, haciéndome pasar a mí como el causante del problema y no como el representante de la víctima, que es el interés del pueblo de Laredo».
Fruto de aquellos intentos por legalizar las irregularidades a posteriori, los permisos que entonces faltaban se han ido obteniendo, y todo parece indicar que es inminente la entrada de maquinaria pesada en la explanada del Puntal. Por eso Ramón Arenas insiste: «ya lo he hablado personalmente con el equipo de Gobierno, y con la propia alcaldesa, Charo Losa, advirtiéndoles de que no me dejan otra opción que la querella, por atentar contra el patrimonio de Laredo, con el agravante de la prevaricación». Además, ha subrayado que «de consumar su proyecto, allí estaré con un notario para levantar acta de los desmanes que van a causar y que van a tener un claro reflejo en la estabilidad de la zona».
«Llegarán futuros temporales, y si esta obra absolutamente demencial se ejecuta, ya vaticino que las aguas llegarán hasta donde nunca se habían adentrado. Será entonces cuando algunos se lleven las manos a la cabeza, y otros tratarán de tirar balones fuera. Pero yo mostraré a los vecinos de Laredo un amplio y documentado dossier sobre el antes, el durante y el después de este atentado ecológico, para que, más allá de las responsabilidades legales en que incurra el equipo de Gobierno, tengan claro a quien agradecer que ese espacio tan valioso para los pejinos acabe siendo devorado por el mar».
Ramón Arenas concluye señalando que «están en una deriva suicida. Existe otra forma de actuar tal y como se demostró en el pasado, cuando se acudió repetidamente a Madrid y se logró que el Ministerio de Medio Ambiente elevase una duna de casi un kilómetro de longitud, que sigue en pie en el 75% de su extensión. Ello nos ha permitido ganar tiempo para preservar una joya natural. Y ahora debiera seguirse en la misma senda. Alguien tendrá que explicar por qué en este 2020 hay un empeño en trabajar para erosionar la zona y promover que todo ese paraje acabe sumergido bajo el mar», concluyó Arenas.



