TAMBIÉN SOBRE EL 23-F, Traza la historia de un «rey popular que se ha convertido en rey maldito», con «un yerno que habría desviado millones de euros y se arriesga a 10 años de cárcel».
El título deldocumentalno engaña.’Juan Carlos: el crepúsculo de un rey’, que se emiteeste lunes a las 22.30 horas–un horario posterior al ‘prime time’ enFrancia– dentro del programa ‘Especial Investigación’ deCanal+,es unretrato sin concesionesdelMonarca español. A la luz de los escándalos que han hundido la imagen de la Corona, los autores, Caroline du Saint e Ibar Aïbar, abordan con un ojo muy crítico todos los aspectos de la trayectoria de Juan Carlos, desde lamuerte de su hermano Alfonsohasta su papel en elgolpe de Estado del 23-Fpasado por sus infidelidades y su tren de vida.
Durante los 52 minutos que dura el programa, la Corona aparece como una institución anacrónica y decadente. A partir de la fotografía de lafamilia realunida en el Palacio de Marivent, un lejano verano del 2007, traza la historia de un «rey popularque se ha convertido enrey maldito»con una esposa «humillada desde hace años por lassupuestas infidelidadesde Juan Carlos» y «un yerno que habría desviado millones de euros y se arriesga a 10 años de prisión».
La instantánea del safari del Rey enSudáfrica»a 45.000 euros la semana» junto al cadáver de un elefante merece comentarios como este: «Un hobby extraño para el monarca de un país en quiebra». Y la incursión del equipo del programa a un barrio popular de Madrid, donde entrevista a Juanjo García Sanz, joven parado que simboliza la «generación de la crisis». «Para ellos Juan Carlos no es el padre de la nación, sino el padrino de una monarquía mafiosa. Hoy la mitad de los españoles pide una nueva Constitución sin rey», subraya el documental.
Para remontarse a la infancia y la juventud del Rey, los autores entrevistan al historiador y prestigioso hispanistaPaul Preston. «De niño fue literalmente secuestrado porFranco, que se encargó personalmente de su educación para garantizar la continuidad del régimen», relata. Le interrogan también sobre un oscuro episodio:la muerte de Alfonso, el hermano mayor de Juan Carlos, el 4 de abril de 1956, fallecido por accidente mientras manipulada su arma, según la versión oficial. «Solo una persona sabe la verdad, le pregunté al Rey si lo había matado él (topó con una puerta y se le disparó el rifle) y me dijo que era verdad», confirma Preston.
El otro tabú que, según el documental, sigue sin romperse en España es el papel de Juan Carlos en el23-F. Sin entrar en detalles, cuestiona que estuviera siempre del lado de la democracia antes de la intervención televisiva en la que rechazó a los golpistas. «España lo convirtió en un héroe» y «se enamoró de su rey», relata. «Jugó el primer papel en uno de los momentos más importantes de la historia de España. Las grandes naciones deben saber reconocer los momentos más importantes y, sobre todo, reconocer a los hombres a quien los debe», reivindica el expresidenteJosé Luis Rodríguez Zapatero, único contrapunto positivo del programa, que juzga «conveniente» la Monarquía para España y expresa su deseo de que supere sus actuales «turbulencias».
En opinión de Giles Tremlet, corresponsal de ‘The Guardian’, a partir del 23-F se fraguó unpactoentre la clase política y los medios de comunicación para «contribuir a la imagen del rey comosalvador de la patria» y «hacer de él un hombre casi perfecto». Una tesis que el documental corrobora rodando en un concurso del Ministerio de Educación en el que los niños deben responder a la pregunta «¿Qué es un rey para ti?». Ante las respuestas de los niños, inspiradas por los profesores, los autores concluyen que hay en España «un culto de la personalidad» de Juan Carlos, presentado como un soberano modesto y próximo al pueblo que «nadie había cuestionado» hasta que trascendió su safari y tuvo que pedir públicamente disculpas.
El documental se interesa también por la «amante» del Rey,Corinna. «Vive cerca de la Zarzuela, en la propiedad de Monte del Pardo. Corinna se aloja a costa del Estado», concluyen los autores a raíz de los testimonios de los vecinos de la zona. Entrevista incluso a uno de los «hijos ocultos» del Monarca, Alfred Sola, en La Bisbal. Este afirma haberse sometido a un test de ADN que le acredita como hermano de una mujer belga, Ingrid, que se dice hija del Rey.
Elcoste oficialde la Corona es cuestionado sin ambages. Apunta que la cifra de 8 millones «en realidad sería diez veces superior», apoyándose en los cálculos de un parlamentario balear y del diputado de ERC Joan Tardà.
A través del testimonio de un fotógrafo habitual de la Zarzuela, Roberto Smith, el documental aborda larigidez del protocolode la Casa Real –similar a la de otras monarquías e incluso a la del Elíseo– y denuncia la existencia de unacensura tácitaen torno a cuestiones delicadas, como la delgadez de laprincesa Letizia. «Tiene problemas dealimentación, pero no se puede evocar la anorexia de la princesa», sentencia Smith.
La periodista del programa, Caroline du Saint, comprueba personalmente laintransigenciade la Casa Real al preguntar alpríncipe Felipe, durante un acto, si tenía conocimiento de las actividades de su cuñadoIñaki Urdangarin. Las cámaras captan como un miembro de los servicios de seguridad aparta a la periodista y le propina una soberana bronca con el argumento de que la Constitución no permite hacer preguntas a ningún miembro de la Corona.
Felipe y Letizia son presentados como «los modelos, la vitrina» de la Monarquía. Según el documental, el Rey «acaricia la idea de abdicar» a favor de su hijo, «seductor y moderno» casado con una «estrella de televisión» transformada en «icono de la moda en España». Pero se ven nubes en el horizonte. El relato acaba con la imagen de losPríncipes silbados»por la alta sociedad» durante su visita alLiceu de Barcelonay una frase de resonancia republicana propia de un país marcado por una revolución que acabó con el reinado de los Borbones: «Mirada incrédula de la pareja principesca que se da cuenta, quizá en ese instante, que incluso las monarquías son mortales».


