Al vehículo se le perdió la pista durante cuatro días, hasta que el sábado unos vecinos de la parroquia de Somió denunciaron en la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía que les habían entrado a robar en su vivienda.
Le robaron el coche en Santander al consejero de Medio Ambiente de Cantabria, Javier Fernández, y lo utilizaron para desplazarse hasta Gijón donde asaltaron un chalé en Somió. Aquí en Gijón abandonaron el vehículo a las puertas de la vivienda violentada y huyeron en otro coche que llevaban de apoyo. Las fuerzas de seguridad buscan a los integrantes de una banda criminal itinerante que habrían dejado tras de sí una estela delincuencial en Cantabria y en Asturias. El Comercio, de Gijón, aborda este tema en su edición de hoy de la que transcribimos esta crónica.
El robo del turismo, un Volkswagen Passat de color oscuro, se produjo el miércoles de la semana pasada en la urbanización santanderina de Santa Cruz de Bezana. Según explicaron fuentes del Gobierno de Cantabria, el chófer del consejero había dejado el coche aparcado en la calle por la noche y al ir a buscarlo por la mañana comprobó que no estaban ni el utilitario ni tampoco las llaves. Manifestó entonces la posibilidad de que los cacos hubiesen entrado a casa por la ventana y se las hubiesen sustraído. El rocambolesco episodio está siendo investigado por la Guardia Civil.
Al vehículo se le perdió la pista durante cuatro días, hasta que el sábado unos vecinos de la parroquia de Somió denunciaron en la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía que les habían entrado a robar en su vivienda. Cuando los agentes se trasladaron al lugar comprobaron que junto a la valla del perímetro de la finca había estacionado un Volkswagen Passat. La matrícula correspondía con el coche oficial del consejero de Medio Ambiente, que figuraba como sustraído días antes.
La Guardia Civil de Cantabria baraja la posibilidad de que los delincuentes no supiesen que se trataba del coche de un cargo gubernamental y que se enterasen ese mismo sábado a través de los medios de comunicación, ya que fue ese mismo día cuando salió publicada la información en ‘El Diario Montañés’. Por ese motivo, habría dejado abandonado el turismo en el que se desplazaron desde la comunidad vecina.
Recogida de pruebas
Agentes de la Brigada de Policía Científica inspeccionaron durante horas tanto el coche como la casa asaltada con el objetivo de recabar pruebas y vestigios que ayuden a identificar y detener a los ladrones. Este último episodio tiene lugar justo cuando el concejo sufre un repunte de robos en viviendas unifamiliares de la zona rural.
Durante las últimas semanas se han registrado al menos seis asaltos en chalés de Deva, Granda, Vega-La Camocha, Somió y Leorio. Fue precisamente en esta última parroquia donde los delincuentes se cebaron especialmente con el establecimiento hostelero del área de servicio de una de las salidas de la autovía Minera. El local sufrió un alunizaje a principios del mes de noviembre y apenas tres semanas más tarde volvía a ser objeto de los delincuentes, que accedieron al interior fracturando una ventana y apoderaron de unos 700 euros.
Pero no sólo han afectado a la zona rural. El domingo la Policía Local detuvo a un joven de 27 años acusado de intentar entrar a robar en un piso de la avenida Schulz, cuando la propietaria se encontraba en su interior. Según informaron ayer desde el área de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Gijón, la víctima escuchó ruidos en la puerta y a través de la mirilla pudo ver a dos hombres intentando acceder al interior. Comenzó a gritar y los dos asaltantes huyeron del lugar. No obstante, los agentes que se habían dirigido a la zona arrestaron en las proximidades a uno de los individuos, un vecino de Gijón de 27 años. Además, se identificó a otro varón, que también podría estar implicado en el asalto.


