El acuerdo se produce tras más de un mes de reuniones y dos meses después de que Merkel lograra en las elecciones generales una victoria que la dejó a cinco escaños de la mayoría absoluta
La Unión Cristianodemócrata (CDU), liderada por la canciller, Angela Merkel, la Unión Socialcristiana (CSU) y el Partido Socialdemócrata (SPD) cerraron anoche un acuerdo para gobernar los próximos cuatro años. El acuerdo, que intenta dar respuesta a las principales reivindicaciones de los tres partidos, incluye mejoras en pensiones y dos de los puntos clave para el SPD: un salario mínimo interprofesional de 8,5 euros por hora fijado por ley a partir de 2015 y un compromiso para permitir la doble nacionalidad. La CSU consiguió la aprobación el próximo año de un peaje para los vehículos extranjeros en las autopistas alemanas, siempre que se respete la legislación europea y no suponga un sobrecoste para los alemanes. Los líderes de los tres partidos presentarán hoy los destalles del acuerdo, que pospone el reparto formal de los ministerios hasta conocer el resultado de la consulta a la militancia socialdemócrata.
El acuerdo se produce tras más de un mes de reuniones y dos meses después de que Merkel lograra en las elecciones generales una victoria que la dejó a cinco escaños de la mayoría absoluta, laUnión Cristianodemócrata (CDU), suala bávara de la Unión Socialcristiana (CSU)y el Partido Socialdemócrata (SPD). El último escollo que deberá superar este acuerdo será laconsulta a la militancia socialdemócrata, ya que el principal partido de la oposición se comprometió a someter a sus más de 470.000 afiliados un eventual pacto de coalición.
Si pasa esa prueba –el resultado de la consulta se espera para el 14 de diciembre–, Merkel podrá serinvestida cancillerapor el Bundestag (el Parlamento germano) el 17 del mismo mes con el voto de 504 de los 631 diputados de la Cámara baja.
El acuerdo de gobierno, del que se han ido filtrando a la prensa sucesivos borradores, consta de más de 170 páginas e intenta dar respuesta a las principales reivindicaciones de los tres partidos, por lo que se asumen compromisos por valor de miles de millones de euros. No obstante, como dejó claro Merkel antes de iniciar las conversaciones, para financiar esas iniciativas no habrá subida de impuestos en el país.
El pacto incluyemejoras en pensionesy dos de los puntos claves para el SPD: unsalario mínimointerprofesional de 8,5 euros por hora fijado por ley a partir del 2015 y un compromiso para permitir ladoble nacionalidad.
La CSU de Baviera ha conseguido también la aprobación el próximo año de unpeaje para los vehículos extranjerosen las autopistas alemanas, siempre que esa viñeta respete la legislación europea y no suponga una sobrecoste para los conductores alemanes. Elreparto formal de los ministeriosqueda pospuesto hasta conocerse el resultado de la consulta del SPD a su militancia.
Será la segunda vez que Merkel lidere una gran coalición de gobierno, fórmula que ya encabezó en su primera legislatura (2005-2009) y que, a la postre, supuso para el SPD una sangría de votos en las siguientes elecciones generales que se celebraron en el país.
En la última legislatura Merkel optó por gobernar con los liberales del FDP, formación que en los comicios del 22 de septiembre quedó fuera del Bundestag al no superar el 5% de los votos exigidos para entrar en la cámara.
Si se formaliza la gran coalición, en la oposición solo quedarán La Izquierda –partido que aglutina a los poscomunistas y disidentes del SPD–, con 64 escaños; y los Verdes, con 63, con quienes Merkel también barajó gobernar en un principio.
AGENCIAS


