Tras su fallecimiento, hace ahora año y medio, un grupo de amigos y compañeros de profesión y pasión por coches y motospara dedicarle una rotonda de Los Corrales de Buelna.
Casi un millar de personas asistieron ayer, domingo, día 6 de octubre, a la inauguración de un monumento que se ha erigido a Nany Campuzano en Los Corrales de Buelna por iniciativa de los vecinos y en recuerdo de la simpatía que supo granjearse en este municipio cántabro hasta su fallecimiento, hace un año, como personaje popular en su oficio de mecánico de motos y automóviles.Dicho monumento ha pasado a formar parte de la rotonda existente en la calle Galicia y que se encuentra ubicada a escasos metros de la salida sur de la Autovía de la Meseta en dirección al casco urbano y también al pueblo de Somahoz. Recoge la alegoría de una de sus múltiples piruetas en moto a que estábamos tan acostumbrados a verle ejecutar por las distintas calles del municipio, siendo una obra muy lograda por el magnífico escultor y pintor de San Felices de Buelna, Faustino Herrero.Nany Campuzano comenzó a trabajar desde muy joven en un taller de motocicletas haciéndose muy popular con el dominio de su mecánica, evolucionando hacia los automóviles con igual destreza y llegando participar en pruebas de competición tanto en dos como en cuatro ruedas; amén de impartir enseñanzas mecánicas a los jóvenes como profesor. Y ello compaginado siempre con un trato de lo más afable por el que se caracterizó absolutamente con todos los que le trataron y llegaron a conocerle.Como en tan entrañables momentos para todos no podía falta un recuerdo muy especial de quien fue su gran amigo, Agustín Santandrés, «Tinuco», refutado poeta de Somahoz, los folletos de mano distribuidos por los organizadores entre el público asistente recogían unos preciosos versos dedicados por éste «Al amigo que se fue».Tras la inauguración del monumento que viene a inmortalizar a Nany Campuzano hubo una exhibición del dominio de la moto en la calle Galicia a cargo de Emilio Zamora, que realizó unas asombrosas e increíbles maniobras sobre las dos ruedas, deleitando al numeroso público que presenció el espectáculo motorista.


