La consejera de Presidencia y Justicia, Leticia Díaz, ha asistido, esta tarde, a la entrega del IX Premio de Reconocimiento a la labor más destacada en la erradicación de esta lacra
03/10/2013
El Observatorio de la Violencia de Género ha entregado sus premios anuales
La consejera de Presidencia y Justicia, Leticia Díaz, ha realizado un llamamiento para «permanecer vigilantes y en estado de alerta ante la amenaza que supone la violencia de género» y ha apelado a cualidades como «la paciencia, la constancia y coraje» como elementos que han de presidir la actuación de los poderes públicos a la hora de combatir esta lacra. Díaz pronunció estas palabras en la entrega, ayer, del IX Premio de Reconocimiento a la labor más destacada en la erradicación de la Violencia de Género 2013.
El acto tuvo lugar en el salón de actos del Consejo General del Poder Judicial, en Madrid, presidido por el presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo, Gonzalo Moliner y ha contado con la presencia de la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato y el secretario general de Justicia, Joaquín Silguero.
En esta ocasión han sido reconocidos el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y la segunda vicepresidenta de la República de Costa Rica, Elizabeth Odio.
Cantabria ha sido la elegida, este año, en representación de todas las comunidades españolas con competencias transferidas en materia de Justicia y componentes del Observatorio, para asistir a este acto organizado por el Observatorio de Violencia de Género. Esta representación se ordena a través de turnos rotatorios anuales, lo que ha motivado la intervención de la consejera del Gobierno de Cantabria, en esta ocasión.
Leticia Díaz se refirió a los avances conseguidos durante los once años desde que fue suscrito el convenio de constitución del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género y ha puesto de relieve la necesidad de «no bajar la guardia». Cantabria no registraba ninguna víctima de violencia de género desde 2007, pero el año 2013, ya ha registrado dos muertes por esta causa. Por este motivo la consejera apeló a contribuir, entre todos, para «evitar más muertes o más víctimas» y se ha referido a lo «imprescindible de la implicación de toda la sociedad».
Asimismo, la consejera aseguró que es necesario denunciar y luchar contra «la tradición cultural que utiliza la violencia contra la mujer y que ha pervivido durante siglos» y apostó por «reflexionar sobre los valores que transmitimos a nuestros hijos», por lo que ha abogado por «crecer en igualdad, la no discriminación y el rechazo absoluto a las actitudes violentas contra los más débiles o desprotegidos»· Díaz expresó su confianza para que estos premios permitan crear «modelos positivos de conducta que mejoren nuestra convivencia».
En la entrega de premios también estuvieron presentes el fiscal general del Estado, Eduardo Torres- Dulce; el presidente del Consejo General de la Abogacía Española, Carlos Carnicer; la presidenta del Observatorio contra la Violencia Doméstica, Inmaculada Montalbán y los directores generales de Justicia e Igualdad del Gobierno de Cantabria, Ángel Santiago e Isabel Gómez-Barreda, respectivamente.
Premiados de esta edición
El Comité de la CEDAW realiza procesos de evaluación de las medidas legislativas, judiciales y administrativas, adoptada por los Estados en cumplimiento de la Convención adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1979. En este proceso contrasta los informes gubernamentales con los llamados «informes sombra» aportados por la sociedad civil, y, de manera particular, por las organizaciones de mujeres, con el objetivo último de eliminar todas las formas de discriminación contra las mujeres. Ha recogido el premio, Violeta Neubauer, vicepresidenta del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra las Mujeres, de manos de la ministra Mato.
Por su parte, el secretario de Justicia, fue el encargado de entregar el premio a Elizabeth Odio, segunda vicepresidenta de la República de Costa Rica y ministra de Gobierno en varias ocasiones. Como miembro de la Corte Penal Internacional contribuyó, decisivamente, a que los crímenes de violencia sexual cometidos contra las mujeres en los conflictos armados fueran reconocidos y juzgados como crímenes de guerra. Su trayectoria personal y profesional ha estado marcada por su constante lucha para conseguir sociedades más equitativas y justas.


