El descubrimiento realizado por científicos del IGME abre nuevas vías para la investigación
Las investigaciones de un equipo de científicos del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) en el yacimiento de ámbar de ElSoplaohan concluido con un nuevo descubrimiento que abre la puerta a futurasvíasde investigación.Por primera vez y de forma inesperada, según subrayan los investigadores en el artículo publicado enScientificReports,se demuestra la existencia de savia fósil.
Entre las conclusiones reflejadas en el estudio también se destaca que las pequeñas gotas de savia mezcladas con la resina en el ámbar de ElSoplaoforman unas texturas muy peculiares, conocidas como dobles emulsiones.
El principal reto de este trabajo ha consistido en analizar químicamente la sustancia oscura de unas pequeñasgotitas incluidas en ámbar.Para ello se ha utilizado un conjunto de sofisticadastécnicas analíticas como laEspectroscopíaRaman, la Espectrometríade Masas y el Microanálisis conMicrosondaElectrónica.
Los análisis dieron como resultado la existencia deelementos inorgánicos como calcio,magnesio, potasio o sodio y,junto a ellos,aparecieron loque parecían azúcares o residuos de azúcares,que,resultaron sersustancias polares (con cargas eléctricas separadas, como los azúcares).
Todo ello llevó a la conclusión de que se trataba de savia fósil, según se relata en el artículo científico publicadoen la prestigiosa revista científicay en el que se especifica todo el proceso de investigación y las futurasvíasque se abren.Entre ellas,se podrá abordar la identificación de los árboles que produjeron la resina en el pasado geológico, elreconocimiento de aspectos fisiológicos de estas antiguas plantas resinosas ola determinación de aspectosambientales de los antiguos bosques.
En este sentido,los científicos del IGME hablan de que la ventana al pasado“se ha hecho más grande”ydestacanla importancia delámbarcomo contenedor de información paleontológica.
“No podía haber mejorcontenedor para conservar la savia que elámbar o resina fósil,que además tiene su origen en un daño en los conductosque transportan los ‘jugos’ de los árboles”, explica el equipo integrado por Rafael Pablo Lozano, Enrique Peñalver, Eduardo Barrón y Ana Rodrigo del MuseoGeominero(IGME);Ricardo Pérez de la Fuente del Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford y José Luis Viejo de la Universidad Autónoma de Madrid.
En el yacimientode ElSoplao(Rábago), el ámbar que contiene lasavia se encuentra en forma degrandes masas arriñonadas o con aspecto de tortas aplastadas, a diferencia de las piezas que contieneninsectos fosilizados, que son pequeños “chorretones” con formas que recuerdan a las estalactitas.
En elinterior de esas masas arriñonadas hay abundantes bandas claras y oscuras alternándose. El ámbar esfluorescente cuando se observa bajo una luz ultravioleta (como la utilizada para detectar billetes falsos), esdecir, reacciona bajo esta radiación emitiendo una luz azul muy brillante. Por este motivo este ámbar tiene uncolor púrpura cuando se observa con luz solar, ya queuna parte de la radiación del sol es ultravioleta.
Sin embargo, la savia fosilizada no es fluorescente bajo la luz ultravioleta y por eso las bandas oscuras emiten poca luz azul. Los investigadores observaron que utilizando el láser de la MicroscopíaConfocalla savia fósil era fluorescente si se excitaba con una luz de longitud de onda mayor que la ultravioleta. Esto les permitió identificar restos de pigmentos vegetales presentes en la savia, como carotenoides, antocianinas e incluso clorofila.
De esta forma, los responsables del descubrimiento subrayan que, una vez más,el ámbar del periodo Cretácico de ElSoplao“demuestraser una inagotable fuente de conocimiento científico”como en el caso de este hallazgo.“En esta ocasión, se trata de pequeñas gotas de savia que se mezclaron con la resina al salir al mismo tiempo, formando unas texturas muy peculiares, conocidas como dobles emulsiones”, explican.
Las dobles emulsiones fósiles
Los investigadores descubrieron que las bandas oscuras estaban formadas por una constelación de gotitas microscópicas de color marrón oscuro. Cada gotita tenía en su interior otras más pequeñas y de tonalidad clara, por lo que al microscopio el aspecto esvacuolado. Otros científicos habían considerado cada una de estas gotitas como microorganismos fósiles que conservaban sus vacuolas celulares. Pero no todo encajaba con esta explicación, ya que el tamaño de las gotitas era demasiado variable para tratarse de microrganismos fósiles.
De esta forma, los investigadores españoles iniciaron un estudio minucioso no solo de las características morfológicas de las gotitas, sino también de su composición química, aunque el trabajo“ha sido un verdaderoreto dado que tienen tamaños microscópicos”.
Se trataba de desvelar un misterio, según explican,que conecta estas raras gotas fósiles con la industria farmacéutica y cosmética al observar que,técnicamente,eran lo que se llama dobles emulsiones. Si una emulsión es una mezcla de dos líquidos inmiscibles, una doble emulsión es una emulsión de emulsiones, donde cada gotita de uno de los líquidos contiene gotas más pequeñas del otro. Se da lacircunstancia de que las dobles emulsiones son en la actualidad todo un campo de investigación, con cientos de publicaciones acumuladas, ya que resultan claves para elaborar muchos productos industriales, por ejemplo, para introducir y estabilizar principios activos sensibles dentro de determinadas sustancias. El descubrimiento de las dobles emulsiones fosilizadas, desconocidas hasta el momento podría aportar claves en la actual investigación dirigida a la producción industrial de dobles emulsiones.
Estetrabajose ha financiado gracias al proyecto CRE (CGL2017-84419), del Ministerio de Ciencia e Innovación y ha contado con el apoyode la empresa pública ElSoplaoS.L, perteneciente a la Consejería deEducación, Formación Profesional y Turismodel Gobierno de Cantabria.



