Además, cinco agentes de la policía autonómica han resultado heridos leves.
Una noche más, lasprotestas contra el encarcelamiento del rapero Pablo Hasél han terminado con violencia y graves disturbios en Barcelona, donde se llegó a prender fuego a un furgón policial de la Guardia Urbana. Los Mossos han detenido a 13 personas, tres de ellas por robo con fuerza en un quiosco y el resto por actos vandálicos y desórdenes públicos. Además, cinco agentes de la policía autonómica han resultado heridos leves.
Novena noche de violencia y disturbios en Barcelona, tras la manifestación contra el encarcelamiento del rapero Pablo Hasél. Aunque la protesta se desarrolló sin incidentes, pasadas las 20.30 horas, comenzaron los disturbios en Barcelona. El momento de mayor tensión se vivió con elincendio de un furgón de la Guardia Urbana, con un agente en su interior, después de que grupos violentos lanzaran un cóctel molotov y material inflamable contra el vehículo.
En las Ramblas, grupos de encapuchadoslanzaron bengalas, petardos y otros objetos incendiarios contra la línea policial, así como botes de pintura contra los furgones policiales. Los Mossos informaron del saqueo y quema de un establecimiento comercial, así como del intento de incendio de un hotel y de la quema de cajeros.
El presidente del Gobierno,Pedro Sánchez, condenó los disturbios a través de su cuenta de Twitter. «Inaceptables los actos de vandalismo y violencia que está sufriendo esta noche Barcelona. Todo nuestro apoyo a la Guardia Urbana, Mossos y agentes de Policía».
Y también se pronunció al respecto el president en funciones de la Generalitat,Pere Aragonès. «Siempre al lado del ejercicio de los derechos y las libertades de manera pacífica, nunca de los actos vandálicos o la violencia.El saqueo o destrozo de comercios, la quema de mobiliario o el ataque a trabajadores públicos no son ni libertad de expresión ni de manifestación», manifestó en Twitter.



