«La gente nos llama con dudas o simplemente porque no sabe a quién recurrir. Somos también la escucha de muchas personas solas, que no tienen gente cerca que les ayude».
Trabajadoras de«la línea 900´´ han remitido a la gerencia delServicio Cántabro de Saluduna carta en la que muestran su inquietud por la posibilidad de que en los próximos días se elimine el teléfono al que los ciudadanos llaman cuando tienen posibles síntomas de la enfermedad. Sobre su papel fundamental en esta emergencia sanitaria, da idea la carta que remitimos a continuación:
«Esta línea es el teléfono de atención al coronavirus en Cantabria; la primera respuesta a las personas que tienen cualquier síntoma, inquietud o interrogante sobre el COVID. La gente nos llama con dudas o simplemente porque no sabe a quién recurrir. Somos también la escucha de muchas personas solas, que no tienen gente cerca que les ayude.
Además canalizamos gran parte de las incidencias de los “rastreadores”, saturados en sus funciones por el aumento de los contagios que se está produciendo en nuestra Comunidad.
Atendemos también a las personas que nos derivan de los centros de salud por la sobrecarga que están sufriendo.
Cuando nos nombraron para esta labor, lo hicieron encomendándonos esta responsabilidad por la necesidad generada de prestación de servicios de carácter temporal, coyuntural y extraordinario supeditada su duración a la subsistencia de la mencionada necesidad y cuya valoración recae en la Gerencia del Servicio Cántabro de Salud.
Después de meses de trabajo y preparación en atención directa a las consultas Covid y poniendo todos nuestros esfuerzos en dar un servicio humanizado, profesional y de calidad, nos encontramos a fecha de hoy, 13 de noviembre, con contratos que se extinguen el próximo día 15, sin ninguna comunicación y sin saber si el lunes se va a atender la línea.
Si la Gerencia considera que la necesidad ya no existe, está desde luego muy alejada de la realidad de la calle y de los problemas de la ciudadanía
Si piensa que el trabajo que venimos desarrollando un equipo de 22 profesionales puede ser asumido por 7 (que son los que van a quedar) desconoce lo que hacemos y el grave perjuicio que se causará a tantas personas en situación de vulnerabilidad.
Si pretende contar con un nuevo equipo, se olvida que partirían de cero, atendiendo realidades difíciles en estos duros momentos de la pandemia; hasta hoy éramos considerados “trabajadores esenciales”, en los que la Administración ha formado específicamente y con un bagaje personal acumulado por la experiencia adquirida. Ese principio de “funcionamiento permanente y de continuidad” que se reflejó en nuestros nombramientos debería ser imprescindible para una asistencia profesional y por lo tanto con capacidad resolutiva a las consultas que nos llegan de los ciudadanos y ciudadanas.
Todo esto ocurre en pleno ascenso del número de casos covid19 en Cantabria y con un endurecimiento de la medidas de confinamiento;
¿Realmente la Gerencia considera que los trabajadores de la Línea 900 no somos trabajadores esenciales? ¿Realmente entiende que la no continuidad de la plantilla no supondría un perjuicio para el servicio?… ¿El 16 de noviembre esta pandemia está controlada? O simplemente hablamos, una vez más, del desprecio de tantos profesionales, que nos sentimos “TRABAJADORES DE USAR Y TIRAR”.
La verdad, nos gustaría escuchar sus razones, pero sobre todo, sus soluciones.


