Más de un centenar personas participaron en los actos marceros, organizados por el Ayuntamiento de Valderredible, con la colaboración de todos los bares del municipio por los que se marceó, que tuvieron lugar en la tarde-noche.
TODO UN DÍA MARCERO EN VALDERREDIBLEValderredible / 1-3-2013Más de un centenar personas participaron en los actos marceros, organizados por el Ayuntamiento de Valderredible, con la colaboración de todos los bares del municipio por los que se marceó, que tuvieron lugar en la tarde-noche de ayer. Vallucos y vallucas, acompañados por los marceros del Coro-ronda La Fuentona de Ruente, fueron por los diferentes bares y teleclubes del municipio, entonando los cantos típicos de las Marzas, comenzando por la localidad de San Andrés de Valdelomar, y hasta acabar todos en el pueblo de Rocamundo, donde vecinos de la localidad, junto a numerosos colaboradores, organizaron una excelente velada marcera, amenizada por los propios marceros y participantes, que se prolongó hasta bien pasada la medianoche. Esta actividad forma parte de la programación cultural del Ayuntamiento uno de cuyos objetivos principales es el impulso de las tradiciones, señalaba el alcalde de Valderredible, Fernando Fernández, quien expresaba su satisfacción, y explicaba que “es el resultado de un importante esfuerzo por el impulso de las tradiciones, siendo este el séptimo año consecutivo que se celebran, gracias a la colaboración y trabajo de numerosos vecinos, que hacen posible que estas actividades no caigan en el olvido”.El C.E.I.P. “Virgen de la Velilla”, también colabora en el impulso de las Marzas, a través del estudio de esta tradición tan arraigada en la comarca. Los alumnos del centro tienen que “investigar” sobre sus orígenes y características, y finalmente ponerlo en práctica, así, por la mañana, todos los alumnos ataviados con los pertinentes atuendos marceros, y entonando los cánticos tradicionales, fueron por los bares de Polientes, además de por la residencia de mayores, dando lugar en este caso a un acto muy emotivo, ya que la mayoría de los mayores en su juventud también marcearon. Y, como manda la tradición, nombraron a un Marcero Mayor, cuyo criterio es que sea una persona que colabore con el centro en la realización de proyectos y actividades, en definitiva que su trabajo y apoyo sirva para mejorar la comunidad educativa, que fue este año, para su sorpresa, uno de los conductores del transporte escolar del centro educativo, Daniel Gómez; y a un Marcero Menor, Hugo Arenas, el alumno más pequeño del colegio. A ambos, el jefe marcero les impuso el distintivo correspondiente, además de hacerles entrega de un ramo de flores hecho por el alumnado del centro y de un diploma acreditativo de la distinción, en un acto celebrado en la plaza ante una multitud de espectadores.



