El séquito de Carlos V transita ya por el alto Asón camino de las tierras castellanas de Medina de Pomar.
Una travesía planificada en dos jornadas a la que se han sumado casi doscientos senderistas llegados de toda la región. La comitiva imperial deja atrás Cantabria apenas un mes después de su accidentada arribada al puerto de Laredo, donde el Sire y sus acompañantes han recobrado fuerzas para afrontar la exigente marcha a pie que les conducirá al monasterio extremeño de Yuste.El adiós a la villa pejina ha contado con la presencia del corregidor de la Villa, Ángel Vega, quien se ha lamentado de que hayan sido vanos sus requiebros para que el monarca prolongase su estancia unas cuantas semanas más. En todo caso, ha reiterado el orgullo con el que Laredo volverá a recibirle con los brazos abiertos si tiene a bien retornar en años venideros. El Sire ha agradecido la acogida dispensada y ha confesado que “la villa de Laredo permanecerá en mi corazón con letras de oro”. A continuación ha dado orden de partir sin dilación para cubrir los 25 kilómetros que distan hasta Ramales, donde la expedición tiene previsto hacer noche.El viejo camino a Castilla se ha visto transitado por decenas de andarines que, como novedad, han podido optar por dos itinerarios alternativos, en función de la mayor o menor dificultad y exigencia del terreno. Ambas caminatas han compartido itinerario a su paso por Colindres, donde han sido recibidos por su regidor, José Ángel Hierro, desde donde han enfilado hacia Limpias. Allí, junto a la iglesia del Santo Cristo, la alcaldesa, Mari Mar Iglesias, ha recurrido a los versos para dar la bienvenida a tan ilustre visitante. Un sire que se ha admirado de las rimas y se ha congratulado de algunas mejoras como la de la torre del Reloj, así como la de la reconstrucción del puente romano.En este punto, los senderistas han desdoblado la ruta. Los que optaron por el itinerario clásico han alcanzado rápidamente Ampuero, donde les aguardaba su alcalde, Patricio Martínez Cedrún. Haciendo honor a la bien ganada fama de toda la comarca, el regidor ha agasajado al Emperador con un sabroso plato de caza regado con generosa cerveza, incrementado el afecto por un pueblo que en anteriores visitas ya le sedujo con pescados y con sabrosas angulas. Este avituallamiento ha servido para enfilar con paso firme hasta Rasines, donde ha tenido lugar la comida. Ya por la tarde la comitiva ha llegado a Ramales, donde se han vuelto a unir las dos caminatas.Bellos parajesLos más animados partieron desde Limpias hacia Marrón para ascender hasta el Santuario de la Bien Aparecida, donde han hecho una parada para visitar a la Patrona de Cantabria y reponer fuerzas. Luego han continuado por el Alto del Hayal, tomando una pista que entra al apartado barrio de Monticueva, y prosigue por las llamadas Catorce Canales, con magníficas vistas sobre la cuenca del Asón. Sin interrupción la marcha ha discurrido hasta La Alcomba, al pie de la peña del mismo nombre, donde ha tenido lugar la comida. Por la tarde, a través del Camino de la Sierra han realizado un bonito descenso a Ramales, disfrutando de preciosas panorámicas sobre los macizos calizos que la rodean.El domingo tendrá lugar la arribada a Medina de Pomar, cuyo pueblo aguarda con impaciencia la entrada en Castilla de la comitiva procedente de Cantabria. Los senderistas deberán cubrir una exigente etapa que les llevará desde Ramales a Lanestosa y de allí, por el valle de Soba, hacia el alto de Los Tornos, donde la marcha será neutralizada para completar en autobús el viaje hasta Medina. En esta población se sucederán los desfiles en honor del Sire y se celebrará una comida de hermandad que pondrá el broche a una de las citas más consolidadas de las que aspiran a obtener las distinción como Itinerario Cultural Europeo.


