RUBALCABA: «El PP ha ganado elecciones 20 años con financiación ilegal» «Se ha comportado usted como el presidente de un partido, y no de un país.
El presidente del Gobierno,Mariano Rajoy, ha afrontado hoy en su comparecencia ante elCongreso, de manera abierta y directa, elcaso Bárcenas. “Me equivoqué. Lo lamento, pero fue así”, ha afirmado al inicio de su intervención. Se equivocó, ha insistido, por “mantener la confianza en alguien que ahora sabemos que no lo merecía”.
Se preveía un debate «bronco y duro», en donde la economía sirviera para quitar presión a una comparecencia que la oposición quería monográfica sobre la supuesta corrupción en el PP. Pero Rajoy se ha aventurado en un discurso que no ha evitado afrontar el caso Bárcenas.
Rajoy, puntual en su llegada al hemiciclo a las nueve de la mañana, y tras un inicial minuto de silencio de los diputados en recuerdo del accidente de tren de Santiago de Compostela -que también ha recordado el presidente al inicio de su alocución-, se ha referido ya desde el inicio al caso Bárcenas, incluso mencionándolo por su nombre y refiriéndose a él para “salir al paso de los equívocos que se hayan podido crear”, y “en un asunto que estásub judice”, según ha expresado.
Los diputados de la bancadapopularse han volcado con su líder. La oposición había reclamado la comparecencia de Rajoy ante el pleno de la Cámara baja, insistentemente, durante las últimas semanas. Incluso con amenazas de presentar una moción de censura. El resultado parece no haber convencido ni a los socialistas ni a la mayoría de los grupos de la oposición, al menos si se atiende a los continuos murmullos y quejas durante un pleno celebrado en el Senado por obras en el Palacio de la Carrera de San Jerónimo, donde ha habido que añadir escaños. Hay más diputados que senadores.
Al PSOE solo le valía escuchar la dimisión del presidente. “Que reconozca lo que ha pasado y que se vaya”, defendía ayer mismo la número dos de los socialistas, Elena Valenciano. “Va a tratar todos los temas que importan a los españoles”, decía por su parte el vicesecretario general del PP, Esteban González Pons, y entre ellos, decía, “en primer lugar la economía, y en segundo lugar los escándalos”. “El Gobierno haría muy mal en utilizar la crisis y el paro como maniobra de distracción”, rebatía Valenciano. Pero, finalmente, este ha sido el argumento sobre el que se centró Rajoy: la economía.
Rubalcaba: «El PP ha ganado elecciones 20 años con financiación ilegal» «Se ha comportado usted como el presidente de un partido, y no de un país.
“Está haciendo mucho daño a este país. Le pido que se marche, señor Rajoy”. Así ha concluido, entre abucheos populares y aplausos socialistas, la dura réplica del líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba en un escenario abarrotado para la ansiada comparecencia del líder del ejecutivo, Mariano Rajoy. El líder socialista ha aprovechado su discurso para atacar al presidente del Gobierno por haber causado un gran daño a las instituciones por su «resistencia» a comparecer y ha dicho que el PP ha ganado elecciones durante 20 años contando con un sistema de financiación ilegal y bajo el amparo del ex tesorero Luís Bárcenas.
Durante su intervención en el pleno del Congreso dedicado a hablar del caso Bárcenas, Rubalcaba ha considerado que Rajoy no se ha comportado en los últimos tiempos como el presidente de un país que atraviesa una grave crisis, sino como el presidente de un partido que «ha crecido, ha vivido y ha ganado elecciones aupado por un sistema de financiación ilegal durante más de 20 años». Rajoy, durante su primer turno de palabra, ha criticado que la posición de Rubalcaba y de sus amenazas de presentar una moción de censura lastran la recuperación económica a la que, según él, ya se asoma el país. El líder socialista, sin embargo, ha considerado que «no venir a explicarse a esta cámara es lo que genera inestabilidad». «Se ha comportado usted como el presidente de un partido, y no de un país», le ha espetado Rubalcaba, comparando la escasa capacidad de reacción del jefe del ejecutivo a otros países europeos, donde «cualquier presidente hubiera comparecido ante su cámara inmediatamente y habría denunciado al señor Bárcenas, pero usted no ha hecho ni lo uno ni lo otro».
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, reconoció ayer que se equivocó al confiar y creer en la inocencia del extesorero del PP Luis Bárcenas, pero dejó claro que no dimitirá ni convocará elecciones anticipadas porque, subrayó, no es culpable de lo sucedido. En el turno de réplica a las intervenciones de los grupos en el debate del pleno del Congreso, Rajoy argumentó que la oposición no le estaba pidiendo explicaciones, sino que se declarase culpable. «Como tienen su propia versión, la mía no vale», apostilló el presidente antes de recalcar que «cualquier otro escenario es impensable» para los que reclaman su dimisión. Una dimisión que no se va a producir porque «es exactamente lo contrario de lo que convendría a este país», concluyó.
Rajoy explicó que dio «crédito» a Bárcenas porque era «una persona de confianza» en el PP. «Cometí el error de creer a un falso inocente», aseguró, tras indicar que Bárcenas «lo tenía muy fácil» porque él no condena «a nadie de manera preventiva». El presidente sostuvo que dejó de ofrecer su apoyo al extesorero cuando se conoció la existencia de las cuentas millonarias en Suiza, por lo que jamás encubrió a «un presunto culpable».
En su intervención inicial, Rajoy recalcó que en el PP se ha pagado siempre «en blanco», que no se ha llevado una doble contabilidad ni se ha ocultado «ningún delito». Reconoció que se han pagado complementos salariales, remuneraciones complementarias y gastos inherentes al desempeño del cargo. «Como en todas partes. Es de justicia», subrayó.
Rajoy dijo que comparecía en el Congreso «para frenar la erosión de la imagen de España que algunos cultivan» y para desmentir «manipulaciones e insinuaciones maliciosas» que «han jaleado algunos». Durante su intervención reprochó al líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, su estrategia ante elcaso Bárcenasy le espetó: «Vive usted bastante más pendiente de él que yo». Rajoy utilizó muchas de las frases pronunciadas por el dirigente socialista hace unos años para defender la actuación de la Justicia y no acusar de antemano.
En otro orden de cosas, el presidente del Gobierno se refirió a la situación económica, que, en su opinión, comienza a dar muestras de recuperación. Señaló que durante los últimos cinco meses el desempleo registrado ha bajado en el entorno de las 340.000 personas, como se reflejará en el dato de julio que hoy anunciará el Ministerio de Empleo. También anunció que la reforma del Código Penal para endurecer las penas asociadas a los delitos relacionados con la corrupción incluirá una nueva figura: la financiación ilegal de partidos.
El líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, pidió a Mariano Rajoy que «se marche» en un acto de generosidad con España, que, en su opinión, no puede sufrir» a un presidente que ha mentido sobre elcaso Bárcenas. «Si tiene sentido de Estado, váyase cuanto antes», reclamó el dirigente socialista.
Rubalcaba centró su intervención en los SMS que habrían intercambiado Rajoy y Bárcenas. A su juicio, se trata de conversaciones de «un socio que habla con otro socio que le puede poner en apuros». Además, recalcó que, por las fechas de los mensajes, el contacto entre ambos continuó después de que se conociesen las cuentas de Bárcenas en Suiza. Para el líder socialista, este hecho demuestra que Rajoy «ha amparado y estaba amparando a una persona que ya sabía que era un delincuente», y «sólo por eso debería haber dejado la presidencia esa misma tarde».
Según Rubalcaba, Rajoy ya no tiene «autoridad moral» para pedir sacrificios y esfuerzos a los españoles. Dio por hecho que en el PP ha existido «un auténtico sistema de financiación ilegal orquestado» por «un hombre de la máxima confianza» de Rajoy.
En el turno de réplica, Rubalcaba consideró que Rajoy buscó «el cuerpo a cuerpo» con él durante el debate, y resaltó que él no tiene ningún inconveniente en que sea así, porque puede presumir de que «jamás» en su vida política ha cobrado en negro ni ha intercambiado mensajes con ningún delincuente. Por último, dejó claro que el PSOE no ha renunciado a presentar una moción de censura.
El portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida, manifestó que ayer era el día de pedir explicaciones y no dimisiones. Sin embargo, consideró que las explicaciones del presidente del Gobierno resultaron, a su parecer insuficientes. Duran Lleida advirtió de que no hay «cosa peor» que no decir la verdad en el Parlamento, y recordó que «la mayoría de los ciudadanos dan credibilidad a lo que dice Bárcenas».
El coordinador general de IU, Cayo Lara, pidió al presidente del Gobierno que asuma su responsabilidad, dimita y convoque elecciones generales por haber «montado su Gobierno sobre una gran mentira». Lara apuntó que Rajoy «no es creíble y no es garantía de estabilidad», por lo que añadió que «la regeneración democrática» pasa por su dimisión.
También pidió la dimisión de Rajoy otro representante del grupo Izquierda Plural, el portavoz de ICV-EUiA, Joan Coscubiela, quien dijo que el presidente «es políticamente un corrupto». Además, pidió la convocatoria de elecciones para poder salir del pozo.
La líder de UPyD, Rosa Díez, acusó al presidente del Gobierno de poner «en peligro» el Estado al permitir que «elcaso Bárcenasse convierta en elcaso Rajoy» y de desacreditar las instituciones por no dar explicaciones hasta verse forzado por la oposición y por la amenaza de una moción de censura. Reclamó a Rajoy que no intente eludir su responsabilidad porque hay «hechos probados» y tildó de «realmente vergonzoso» el discurso del presidente por llamar «cómplices» a quienes le exigen que asuma su responsabilidad.
Díez aconsejó a Rajoy que diga la verdad de su relación con el extesorero del PP y del intercambio de SMS que mantuvo con él cuando ya se conocían sus cuentas en Suiza. En su intervención, la líder de UPyD formuló hasta 20 preguntas al presidente para aclarar si existió financiación ilegal del PP o el cobro de sobresueldos. A su juicio, el «error» de Rajoy que no sólo ha tenido graves consecuencias para el PP, sino también para el país, requiere una decisión «a la altura» de la equivocación cometida.
El portavoz del PNV, Aitor Esteban, resaltó que en política las equivocaciones «traen consecuencias», y subrayó que no vale con un «me he equivocado». En su opinión, la imagen general es de descrédito y, en concreto, la imagen de la Marca España está «hecha unos zorros».
La mayoría de los portavoces del Grupo Mixto pidieron la renuncia del presidente, excepto UPN que mostró su apoyo al Gobierno. El BNG reclamó la disolución de las Cortes, mientras que ERC consideró que Rajoy ya «no puede gobernar».
El portavoz parlamentario del PP, Alfonso Alonso, arremetió contra los argumentos y estrategias defendidos por la oposición, que definió como «el ejercicio de insidia política más marrullero» que ha presenciado el Congreso en los últimos años. Según Alonso, su conducta se puede calificar de «rebeldía parlamentaria». En su opinión, el PSOE es incapaz de admitir el inicio de la recuperación económica y considera que Bárcenas es «su última oportunidad» para acabar con el Gobierno.
El debate parlamentario acapara las primeras de todos los diarios, que realizan valoraciones dispares sobre lo ocurrido ayer en el Senado.EL PAÍSdestaca que «Rajoy sólo admite un error de confianza». Según este diario, Rajoy se aferró a esta línea de defensa durante su comparecencia parlamentaria, en la que «desplegó un discurso potente en el que trazó con claridad el perímetro de su equivocación». El diario resalta, asimismo, que toda la oposición, excepto CiU, pidió su renuncia.
«Rajoy atrapado por Rajoy», titula a toda páginaEL MUNDO. Al respecto, el diario señala que el Parlamento vivió ayer «una suerte de cara a cara entre Rajoy y Rajoy; entre la realidad de su cruce de mensajes con el extesorero y una retórica encendida con la que ahora el presidente proclama su propia inocencia». Además del reflejo de esta lucha de «contradicciones», el diario destaca que el presidente utilizó frases de Rubalcaba de la época del GAL para arremeter contraEL MUNDO.
ParaABCRajoy resistió «la cacería» por elcaso Bárcenas. El diario subraya que el presidente aguantó la acometida de toda la oposición y destaca las palabras de Rajoy: «No voy a dimitir porque no me considero culpable».LA RAZÓNdice que «Rajoy vence a Rubalbárcenas». Según este diario, el presidente, que reconoció haber cometido un error, dejó «en evidencia» al líder socialista, «que hizo suyo el discurso de Bárcenas».LA RAZÓNincluye el discurso integro del presidente y señala que el 81,3% de los lectores de la web del diario creen que Rajoy ganó el debate. Por su parte,ABCapunta que, según una encuesta para el diario, la mayoría de los españoles cree que Rajoy sale del debate «igual o reforzado».
LA VANGUARDIAseñala que «Rajoy resiste los ataques y asegura la estabilidad política», mientras que Rubalcaba ejerció de «fiscal» y recuperó «el liderazgo de la oposición». ParaEL PERIÓDICO, Rajoy dejó «sombras», ya que no aclaró la mayoría de las acusaciones de Bárcenas. Por último,LA GACETAentiende que Rajoy salvó «la estabilidad política e institucional».
EL PAÍS 1,10-14/EL MUNDO 1,4-12/ABC 1,20-31/LA VANGUARDIA 1,12-16/EL PERIÓDICO 1,2-9/LA RAZÓN 1,10-26/LA GACETA 1,12-15/CINCO DÍAS 1,24,25/EL ECONOMISTA 1,23,24/AGENCIAS



