El Presidente de la formación política, Rafael Sebrango, señaló que “el Ecoparque del Besaya fue el pago del Gobierno a Silver Eagle por hacerse cargo del Racing, en una operación absolutamente fraudulenta”.
La Unión denunció que la venta del Racing de Santander, por parte del Gobierno Regional de Cantabria a la empresa de Jacobo Montalvo, Silver Eagle, “se hizo a cambio de darle al empresario el Ecoparque del Besaya”, lo cual constituye “un caso evidente, grave, y grosero de corrupción económica y política planificada por el Gobierno presidido por Miguel Angel Revilla”.El Presidente de la formación política, Rafael Sebrango, señaló que “el Ecoparque del Besaya fue el pago del Gobierno a Silver Eagle por hacerse cargo del Racing, en una operación absolutamente fraudulenta”.“Para cumplir el trato, el Gobierno planificó un concurso prevaricador y corrupto”, que añadió “tenía el único fin de, torciendo la Ley, dar sí o sí el Ecoparque a Silver Eagle, sin ninguna posibilidad para cualquier otra empresa”.“El arreglo”, prosiguió el representante de La Unión, “fue desmontado punto por punto por el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria”, que, añadió “si no llega a intervenir, se habría consumado una de las mayores operaciones urbanísticas de la historia de Cantabria, de forma fraudulenta”.Como recuerdan, la operación quedó frustrada por la Sentencia de 27 de Enero de 2009 del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, de su Sala de lo Contencioso Administrativo, “que impidió la actuación más vergonzosa del Gobierno de Miguel Angel Revilla”.La concesión del Ecoparque del Besaya, servía para la construcción de 2.679 viviendas, más el desarrollo de suelo industrial y comercial, en una superficie total de 2.730.023 metros cuadrados.Para “cumplir el trato acordado entre Silver Eagle y el Gobierno de Cantabria”, continuó, “se utilizó a la empresa Alcalá 120, propiedad tanto de Silver Eagle, como de Caixa Catalunya, presidida por Narcís Serra, ex ministro del PSOE, que luego llevó a la quiebra de hecho a esa caja de ahorros”.En relación con las declaraciones de Jacobo Montalvo en la Comisión de Investigación de Cantur, en las que afirmó haber sido amenazado por el Consejero de Economía del Gobierno de Revilla, Angel Agudo, desde La Unión inciden que “no sabemos si el trato se cerró bajo amenaza, pero lo cierto es que el trato existió, y por ello el Gobierno desplegó una actividad claramente corrupta para asegurarse que el concurso del Ecoparque iba a adjudicarse, sin fallo alguno, a la empresa perteneciente al grupo Silver Eagle, junto con la caja de ahorros de Narcís Serra”.“El concurso para entregar el proyecto del Ecoparque del Besaya, sobre los antiguos terrenos de la mina de Reocín, no fue convocado hasta Mayo de 2006”, recuerdan, por lo que las declaraciones de Montalvo, aclarando que fue en Febrero de 2006 cuando estaba ya hablando con el Gobierno de Cantabria del Ecoparque “revelan que la planificación del pago por hacerse cargo del Racing, fue acordada desde varios meses antes, y eso constituye un supuesto de hecho típico de negociaciones prohibidas a una autoridad pública, como es el Presidente y cualquier Consejero del Gobierno de Cantabria”.“La venta del Racing a cambio del Ecoparque, constituye un evidente caso de corrupción política y económica del Gobierno Regional de Cantabria, del que tiene que dar cuenta su máximo representante en el momento de los hechos, Miguel Angel Revilla”, finalizó Sebrango, para el cual “está claro que al frustrarse por la Sentencia del Tribunal Superior el trato alcanzado, a Silver Eagle ya no le interesaba el Racing, que concebía como una carga, por lo que el Gobierno Regional buscó al indio Alí, para salirse del lío corrupto en el que estaba, metiéndose en otro lío igual”.



