El FMI sí que ha felicitado al Ejecutivo de coalición tanto por su política con los ERTE durante el confinamiento y posteriormente durante la pandemia, así como sus inversiones en sanidad o la subida de impuestos
Vayamos por puntos. Ayer elFMI publicaba un informeen el que confirmaba que nuestro país sería el más castigados de las grandes economías por la crisis del coronavirus, con una caída del PIB en 2020 estimada en el -12,8%.
En todo caso,es verdadque el FMI, en su informe, cuestionaba algunas decisiones del Gobierno dePedro Sánchez. Perono la subida de impuestos, como han destacado partidos de centro-derecha, liberales y derecha, sino lasubida de las pensionesy de lossueldos de los funcionarios.
Eran compromisos sociales del Gobierno que formaban parte de promesas electorales del PSOE y Unidas Podemos, las cuales cumplirán, sobre todo por presión de los morados dePablo Iglesias.
Sin embargo, el FMI sí que ha felicitado al Ejecutivo de coalición tanto por supolítica con los ERTEdurante el confinamiento y posteriormente durante la pandemia, así como susinversiones en sanidado lasubida de impuestos, sí, a las rentas altas, para conseguir mayor ingresos y mejor financiación del Estado.
Los autores del informe, dice el FMI, «acogieron con satisfacción los esfuerzos en curso paramejorar la progresividad fiscaly la capacidad de recaudación de ingresos, y alentaron nuevas reformas de las pensiones». Dicho de otra manera, entienden que se suban impuestos a los que más ganan.
En cuanto a las tan pedidas ayudas a empresas, el FMI también coincide con el Gobierno en que se debe «priorizar el apoyo de capital dirigido aempresas viables, con una estrategia de salida bien diseñada».
Las autoridades del FMI, además, «destacaron la fortaleza del sistema financiero» ensu informe, pidiendo a las entidades financieras que hagan una «política de dividendos prudente», es decir, del reparto de sus beneficios a los accionistas.
Asimismo, acogieron «con satisfacción la intención de las autoridades de utilizar fondos europeos para respaldar la recuperación económica a corto plazo al tiempo que se promueve un cambio estructural hacia una economía más productiva, más ecológica y digital», la política verde de la que habla el Ejecutivo desde su vicepresidencia de Transición Ecológica.
Pero es que hay más: el informe aplaude otras políticas del Gobierno, como los «esfuerzos para fortalecer la red de seguridad social con la introducción del Plan de Renta Mínima» y fomentar «una mayor capacitación y reciclaje para los trabajadores desplazados, mejorando las prestaciones por desempleo, abordando la dualidad del mercado laboral y mejorando la igualdad de género».
Por supuesto, alertan de la alta deuda pública, que podría cerrar el año en el 120% del PIB, pidiendo «encaminar la deuda a la baja».


