A cada comunidad le correspondería un mínimo de tres representantes (uno de ellos podría ser el propio presidente regional) y uno más por cada millón de habitantes.
El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, someterá hoy a la aprobación de la ejecutiva socialista un proyecto de reforma del Senado para convertirlo en una Cámara de Representación Territorial cuyos miembros no sean elegidos en las urnas, sino por los Gobiernos autónomos, y que tenga poder de veto en la aprobación de aquellas leyes que afecten especialmente a las autonomías, desde el modelo de financiación a cualquier norma con una carga financiera para las comunidades. Los socialistas apuestan por reducir los 266 escaños del actual Senado a una Cámara compuesta por alrededor de 90 representantes. A cada comunidad le correspondería un mínimo de tres representantes (uno de ellos podría ser el propio presidente regional) y uno más por cada millón de habitantes.
La reforma del Senado es una de las propuestas que contiene el proyecto de modelo territorial que Rubalcaba presentará a sus compañeros de partido en la reunión de la ejecutiva federal del PSOE. El texto será discutido después con las federaciones socialistas durante dos meses para dar lugar, en julio, a la propuesta territorial definitiva del PSOE. Según explican fuentes del PSOE, Rubalcaba planteará hoy la necesidad de «revisar el marco jurídico político del modelo autonómico en sentido federal». El líder socialista quiere que el nuevo modelo defina claramente cuáles son las competencias estatales, pero también delimitar los hechos diferenciales de las comunidades, como la lengua en el caso catalán, que darían a esos territorios unas atribuciones que no tendrían otros. Los socialistas subrayan que la «autodeterminación» no será la solución a las tensiones territoriales, aunque sí piden un reconocimiento de la «singularidad de Cataluña» y quizá de otras comunidades.
El planteamiento recogido en el documento de bases, cuya elaboración ha coordinado el diputado Ramón Jáuregui, ha contado con las aportaciones del presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, y el catalán Miguel Iceta. El PSOE apuesta por un reparto nítido de competencias entre las Administraciones, e incluir en la Constitución los «principios» del modelo de financiación autonómica o las singularidades históricas y territoriales de algunas comunidades. Sin embargo, el documento que hoy se someterá a votación no recoge ninguna mención al derecho a decidir que defiende el PSC.
EL PAÍS 1, 14/ABC 22/LA VANGUARDIA 1, 11/EL PERIÓDICO 15



