Es inhumano, canallesco, y humillante que después de perder la vivienda en una subasta, se incremente el desahuciado su deuda por la Plusvalía municipal. En contraste es vergonzoso que la banca no lo tenga que hacer
La Unión instó al Alcalde de Santander, Iñígo de la Serna, “en su calidad de Presidente de la Federación Española de Municipios”, y alPresidente delGobierno de Cantabria,Ignacio Diego,a que “impulsen una urgente reforma”de la Ley de Haciendas Locales, para“eximir del pago de la Plusvalía Municipal a los desahuciados porlaejecución de sus hipotecas”.
Para Rafael Sebrango, Presidente de la formación, resulta “inhumano, canallesco, y humillante”, explicó que “después de perder la vivienda en subasta por no poder pagar la hipoteca, te conviertas en deudor del Ayuntamiento por la Plusvalía”.
Recordó que, en relación con los ciudadanos, deudores de la Banca,“el único supuesto de exenciónen el pago de la plusvalía,es la dación en pago acogida a la Ley de Protección de Deudores Hipotecarios”, que aclaró “no afecta ni al 10% de los deudores hipotecarios”.
“Cualquier otra dación en pago, sí está sometidaal pago de la plusvalía por parte del desahuciado”, aclaró.
“Todos aquéllos que pierden su casa en una subasta, por no poder afrontar el pago de la hipoteca, incrementan aún más su deuda, porque se conviertenademásen deudores del Ayuntamiento por la plusvalía”.
ParaLa Uniónresulta “especialmente vergonzoso” que en última reforma de la Ley de Haciendas Locales, se haya modificado el Impuesto Sobre Incremento del Valor de los Terrenos (conocido como Plusvalía municipal) “sí se han previsto exenciones para la Banca, pero no para sus deudores”.
“Esto es sangrante”, prosiguió Sebrango, “todas las viviendas que la Banca ha aportado al Sareb o Banco Malo, han quedado exentas de la plusvalía municipal”, con lo que “se produce un provecho doble de los impuestos del ciudadano, que por un lado aporta dinero públicopara salvar a la Banca, y por otro perdona la recaudación de la plusvalía a la misma Banca”.
El impuesto, conocido como Plusvalía, grava el simple hecho de la transmisión de una vivienda “sea cual sea el supuesto del cambio de propiedad”, por lo que “no está exento el cambio de titularidad a consecuencia de una subasta judicial”, y recae sobre el antiguo propietario, es decir “lo tiene que pagar quien ha perdido su vivienda en la subasta”
“Es absolutamente injusto”, critican desdeLa Unión,“y más cuando a la Banca se la exime cuando traspasa la titularidad de sus viviendas al Banco Malo, repleto de ayudas públicas”.
En relación con esto, defienden que “atenta a un elemental y básico sentido de la justicia y de la lógica, el trato dispensado al ejecutado hipotecario, frente al de privilegio dispensado al Banco”.
“Es por humanidad”, finalizó Sebrango por lo que “pedimos al Presidente de la FEMP, Iñigo de la Serna, y al Presidente de Cantabria, que se impliquen en dar fin a una situación injusta y hasta vejatoria para quien pierde su vivienda por no poder pagar la hipoteca”.


