La premisa ante la opinión pública y los medios es bien clara: atacar al rival político. Sin embargo, ¿puede que desde la sombra se encuentren otras intenciones ocultas? ¿Les conviene a ambos partidos que sigan adelante?
Pero fue ese recurso de la fiscalía lo que confirmaba las sospechas. Y es que crecen los rumores sobre la existencia de un posible pacto en la sombra entre PP y PSOE para dar ‘carpetazo’ a los grandes casos de corrupción política que se encuentran actualmente en los juzgados.Para algunos, el auto de la juez Mercedes Alaya imputando algo forzadamente a Griñán y Chaves podría haber sido sólo un aviso para que el PSOE rebaje sus amenazas con en el ‘caso Bárcenas’, que tanto daño puede hacer al partido gobernante. Estos rumores, que se extienden sobre todo entre fuerzas no salpicadas por la corrupción, señalan que se estaría buscando un pacto que afectaría incluso a todo lo relacionado con la Casa Real. Se trataría, una vez más, de la alusión a la ‘razón de Estado’.La creencia es que en tiempos de crisis, cuando muchas familias lo están pasando realmente mal, las informaciones que surgen sobre la corrupción en los grandes partidos políticos y hasta en la Casa Real -caso deUrdangaríny de lainfanta Cristina- erosionan al máximo el mismo sistema democrático.Como ya nada está sin sospecha, muchos creen que la juez Alaya no es más que una juez cercana al PP y que está haciendo un servicio a la derecha. Esa sospecha, sin fundamento quizás, se habría materializado en un auto de imputación a Griñán y Chaves cuyo mensaje oculto sería el siguiente: ‘O frenamos esto o nos hundimos todos’. Y es que el PP no ha podido controlar la acción judicial en el ‘caso Bárcenas’, que se está responsabilizando a jueces progresistas, y por tanto, más cercanos al PSOE. Un complicado ajedrez con un complejo entramado de estrategias e ideologías políticas en el campo de la Justicia.Pronto se podrían ver algunos pasos si de verdad ese pacto existe, ya que Génova 13 teme cualquier acto que en su contra se pueda emerger desde la Audiencia Nacional por el ‘caso Bárcenas’, con discos duros y demás líos. También ocurre lo mismo con el PSOE en Andalucía: ya ha sido suficiente escandaloso el tema de los ERE fraudulentos, pero se espera queSusana Díazempiece con buen pie desde cero con su nuevo ejecutivo andaluz, lejos de la sombra de la oscuridad del pasado.
La juez Alaya, en entredicho: hasta la Fiscalía, influida por el PP, podría recurrir la imputación de Griñán y Chaves


