El Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales ha suspendido el procedimiento de contratación necesario para reanudar las obras de Valdecilla abierto por el Gobierno, a instancias del sindicato UGT
El órgano de contratación, la gerencia de Valdecilla, recibió anoche la notificación del acuerdo que ha adoptado este tribunal -de orden administrativo- a petición del sindicato UGT, que ha recurrido el expediente del contrato que permitirá terminar de manera definitiva la obra del hospital.
Se trata de una medida cautelar habitual en el Tribunal Central, dictada de acuerdo con un modelo tipo de suspensión y adoptada mientras se resuelve el recurso, sin que se haya pronunciado sobre el fondo, es decir, el tribunal no prejuzga y no respalda con esta medida las alegaciones de UGT.
La consecuencia inmediata de esta decisión es la paralización del procedimiento y, por lo tanto, del siguiente paso previsto por el órgano de contratación, como es la reunión de la Mesa Especial de Diálogo Competitivo, que iba a reunirse el viernes para evaluar las solicitudes de participación presentadas por siete grandes grupos empresariales.
“Estamos ante un primer traspié cuyos responsables tienen nombres y apellidos”, ha afirmado la vicepresidenta y consejera de Sanidad y Servicios Sociales, María José Sáenz de Buruaga, quien ha explicado que al Gobierno de Cantabria no le ha extrañado este acuerdo del tribunal. Tras esta decisión, lo previsible es que este órgano no demore la resolución sobre el fondo del asunto.
La vicepresidenta ha advertido de una ofensiva en contra de Valdecilla, como se confirma con los recursos presentados primero por UGT, y después por el PSOE y CCOO, para paralizar el proceso.
Sáenz de Buruaga ha subrayado que esos recursos no tienen ningún fundamento jurídico, sino que responden a una estrategia perfectamente urdida de carácter partidario y partidista con el claro propósito de paralizar la obra.
“Un proyecto que va a suponer la verdadera y definitiva solución del hospital, que es lo que reclama la sociedad de Cantabria, tiene en contra a los que nos han traído hasta aquí con su negligente e irresponsable gestión durante sus ocho años de Gobierno y a los que en esa etapa mantuvieron un silencio cómplice y ahora están haciendo el juego sucio a un PSOE desnortado y descentrado”, ha afirmado la vicepresidenta.
Sáenz de Buruaga se ha mostrado convencida de que los socialistas de otra época nunca habrían actuado así, sacrificando Valdecilla por un puñado de votos. “Se equivoca el que crea que paralizando Valdecilla va a arañar un puñado de votos”. Cantabria no lo perdonará”, ha añadido.
“En otra época, todos nos manifestamos y nos movilizamos juntos para que Valdecilla se hiciera. Ahora algunos llaman a las movilizaciones para que no se haga. Eso es lo que verdaderamente deben explicar, porque es incomprensible”, ha dicho.
La vicepresidenta ha pedido al PSOE y sus aliados en esta maniobra que expliquen qué intereses tienen en que Valdecilla no se termine y qué intereses defienden, puesto que sus argumentos en contra del contrato se basan en “premisas falsas”.
Y es que está claro, ha añadido Sáenz de Buruaga, que “Valdecilla no se privatiza, Valdecilla se termina y ya nadie tiene duda de que el hospital seguirá siendo cien por cien público y de que no solo se preservan los puestos de trabajo, sino que la obra supone una oportunidad definitiva para reactivar el empleo y la actividad económica de Cantabria”.
“Terminar Valdecilla no es de derechas o de izquierdas, porque Valdecilla es patrocinio de todos los cántabros”, ha afirmado la consejera, quien ha insistido en que dar una solución definitiva para Valdecilla es un proyecto del Gobierno de Cantabria, para toda Cantabria, por lo que ir en contra de este proyecto es ir en contra de los intereses de toda la comunidad autónoma.
Según la vicepresidenta, los recursos solo van a conseguir entorpecer y retrasar un proceso que no tiene marcha atrás, por lo que si la conclusión de las obras se retrasa, habrá unos responsables claros, con nombres y apellidos.


