La Conferencia Episcopal no comenta la demanda de «no insistir» en el aborto y los gais. Teólogos progresistas acogen con entusiasmo el «lenguaje nuevo» papal
Silencio. LaConferencia Episcopal Españolase limitó ayer a recordar que «como es habitual», este organismo «no comenta las palabras ni las decisiones delPapa», por mucho que los obispos españoles bien podrían haberse dado por aludidos cuando, en la larga entrevista difundida el jueves,Franciscoabogaba por «no seguir insistiendo en cuestiones referentes alaborto, almatrimonio homosexualo aluso de anticonceptivos».
Tampoco se pronunció elArzobispado de Barcelona. El único que tomó prudentemente la palabra al respecto fue elarzobispo de Valencia,Carlos Osoro, preguntado en la presentación de su carta pastoral de inicio de curso: «El mensaje de Francisco nos lleva al fondo delEvangelio, nos da pistas y claves fundamentales para trabajar». Más explícito fue cuando afirmó compartir «totalmente» lo dicho por el Papa sobre la necesidad de unmayor papel de la mujer en la Iglesia católicay se congratuló de que las posiciones que expresa «hacen posible que quienes dieron la espalda a la Iglesia se pongan a mirarla de nuevo».


