Cuarenta intrépidos deportistas han desafiado esta mañana al frío y al temporal de olas que azotaba el mar Cantábrico para participar en la IV edición de la Travesía Navideña de Stand Up Paddle disputada en la playa de Laredo
Sus trajes de neopreno asomaban bajo el disfraz de Papá Noël obligatorio entre todos los participantes en una prueba que ha conseguido recaudar casi 300 kilos de víveres con destino al Banco de Alimentos. Una fiesta del deporte y la solidaridad, organizada por Atlantic Surf, que ha dejado para el recuerdo imágenes inolvidables.Muchos de los participantes se han visto literalmente apeados de sus tablas por un obstinado oleaje que ha puesto a prueba el temple, la destreza y los reflejos de quienes se han atrevido a adentrarse en las gélidas aguas laredanas. Incluso la salida ha debido trasladarse desde la zona del Neptuno –a mitad de playa- hasta el Puntal, para eludir las rompientes más hostiles que amenazaban con interceptar el avance de los deportistas.Pasadas las doce del mediodía, el alcalde, Ángel Vega, acompañado de la concejal de Turismo y Festejos, Laura Recio, ha dado la salida a un pelotón de divertidos competidores que han optado por aparcar trineos y renos para capear el temporal izados en pie sobre sus tablas impulsadas a toda velocidad por el brioso empuje de sus remos. Los más pequeños han puesto a prueba su clase en un exigente trazado de 300 metros que han superado con alguna que otra inesperada zambullida. Sobre cuatro kilómetros han medido sus fuerzas los participantes en la categoría All Round. Y los más experimentados han afrontado una travesía de casi ocho kilómetros trazada en sentido de ida y vuelta entre la zona del Puntal y el nuevo Puerto de Laredo.Bajo la escolta de embarcaciones de apoyo preparadas para atender de inmediato cualquier emergencia, los competidores han sorteado los embates marinos cuya intensidad y altura superior a los cuatro metros ha llegado a hacer desparecer su silueta durante eternos segundos a ojos de quienes asistían al espectáculo desde la orilla. En el largo de vuelta el actual campeón de España de Olas, el santanderino Óscar Ruiz, ha impuesto su ley, sacando el máximo partido a una mar enrabietada que no ha dejado de rugir en toda la jornada. Su triunfo se ha visto realzado dada la entidad de sus rivales, con todo un ex campeón como Tino Aja, que ha hecho cuarto, o el también campeón de España, Ramón Blanco, que se ha visto superado por auténticos especialistas como los vecinos de Suances Américo y Paulino.Enclave excepcionalDecenas de surfers se han convertido en improvisados espectadores de lujo de una cita aupada por méritos propios a los puestos cabeceros del calendario nacional de esta modalidad deportiva. Las inmejorables condiciones de la playa Salvé para acoger esta y otras competiciones han sido destacadas por el organizador, Braulio Salcinces, encantado con la nutrida participación a pesar de lo disuasorio de los pronósticos. Merced a su empeño Laredo se afianza como uno de los enclaves de referencia a nivel nacional para los amantes del SUP y de todos los deportes náuticos en general. Unas condiciones excepcionales que no han pasado desapercibidas para el director deportivo de la Federación Cántabra de Surf, Pedro Gutiérrez. El dirigente ha “alucinado” con la nueva ola de fuera a la altura de la antigua bocana que en los últimos años viene a completar el atractivo que siempre ha tenido la que emerge en la denominada zona de Pinos.La entrega de premios a las distintas categorías ha devuelto el tono de bromas y camaradería a una familia del SUP que edición tras edición confirma la buena salud de esta atractiva modalidad deportiva. Junto a los trofeos se han sorteado distintos obsequios entre unos participantes que, para redondear la jornada, han celebrado una comida de hermandad en el taberna Croke 12 de la villa pejina. Merecida parada y fonda para unos “Papá Noël” que merced a su generosidad han acumulado decenas de kilos de solidario avituallamiento que próximamente llegará a los más necesitados.


