El Presidente de la formación política, Rafael Sebrango indicó que la adjudicación de la limpieza viaria y recogida de basura de Santander, “es el mayor contrato público municipal, y de los más cuantiosos de toda Cantabria”.
La Unión insta al Ayuntamiento de Santander a que paralice el concurso para la recogida de basura y demás residuos urbanos, por “desprender sospechas en la limpieza del proceso”, provocado por “el sistema elegido para proceder a la adjudicación”.El Presidente de la formación política, Rafael Sebrango indicó que la adjudicación de la limpieza viaria y recogida de basura de Santander, “es el mayor contrato público municipal, y de los más cuantiosos de toda Cantabria”.Este contrato, recordó, puede suponer “el desembolso de más de 20 millones de euros anuales”, con los que el Ayuntamiento de Santander deberá retribuir a la empresa concesionaria.En un contrato de esta importancia económica y características, “no puede dejarse a criterios subjetivos la mayor parte de la puntuación para elegir al adjudicatario”, precisó.Según el Pliego de condiciones que rige el proceso de adjudicación, “los criterios objetivos, precisados por fórmulas, sólo suponen 42 de 100 puntos de calificación”, por lo que incidió “sólo 42 puntos pueden alcanzarse sin dar lugar a la arbitrariedad, al capricho, o a la componenda”.Pero, alertó, “58 puntos van a ser otorgados en función de criterios subjetivos, lo que llama a la sospecha de que puedan producirse arbitrariedades”.El concurso para la adjudicación de la recogida de basuras “no es un concurso donde haya que evaluar habilidades artísticas, ni planteamientos estéticos”, añadió, por lo que “no se puede entender que prime la subjetividad sobre los criterios objetivos”.Además, la materia “sobre la que va a primar el capricho, es precisamente la propia de una recogida de basuras”, precisó, como “la frecuencia de recogida, las rutas, los medios materiales a utilizar, etc.”Estas cuestiones, para LA UNION (LU) “deberían estar prefijadas por el Ayuntamiento en el concurso, como condiciones obligatorias a cumplir, por lo que no hay manera de entender que se dejen a la libre y subjetiva valoración”.“Sólo 42 puntos se van a dar por cuestiones que garantizan la limpieza del concurso, pero la mayoría, 58, van a depender de apreciaciones que pueden infundir sospechas de independencia y limpieza”.“No cuesta nada hacer las cosas bien, y además que parezcan que están bien hechas”, enfatizó Sebrango.“Si un concurso público abres la posibilidad de la componenda, lo más fácil es que esta se produzca”.“No afirmamos que ya se haya producido un del concurso”, finalizó, pero “lo cierto es que la posibilidad de que se produzca, por el sistema elegido es enorme”.“Es necesario practicar la anticorrupción preventiva”, y en este caso, “el mejor modo es reiniciar el proceso con las totales garantías de objetividad”.



