El ex consejero delegado de Sodercan afirma que no cubrían la inversión de dinero público que había en juego y que la Corte de Arbitraje es la única vía posible que permitía lo firmado.
El ex consejero delegado de Sodercan Miguel Cabetas ha explicado este martes en su comparecencia ante la Comisión de Investigación sobre la gestión del Ejecutivo PRC-PSOE en CANTUR que ninguno de los contratos firmados en la compraventa del Racing – ni el suscrito entre el vendedor Jacobo Montalvo y el comprador indio Ahsan Ali Syed, ni el del anterior Gobierno que suponía el levantamiento de la prenda sobre las acciones – recogían «un mínimo de garantías», «ni mucho menos cubrían la inversión de dinero público que había» en juego.
En su comparecencia ante esta comisión parlamentaria, Cabetas ha defendido que el actual Gobierno de Cantabria ha ejercido «todas las vías» para «defender el dinero público» en la compraventa del Racing de Santander dando los pasos que preveía el contrato y de acuerdo a las recomendaciones de los abogados contratados por el Gobierno.
Así, ha señalado que el procedimiento iniciado ante la Corte de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Madrid, pendiente de resolver, es la «única vía» posible de reclamación que dejaban abierta al Ejecutivo los acuerdos firmados por el bipartito PRC-PSOE, en los que, a su juicio, radica el actual «problema» accionarial del Racing.
Miguel Cabetas ha señalado que lo firmado dejaba al actual Gobierno regional «muy poco margen de maniobra», recalcando que la «causa» de los problemas actuales del club no está en el Gobierno del PP, sino en la «falta de previsión» de los contratos.
En este sentido, ha afirmado que el contrato-marco firmado en Zurich fue una «aberración contractual» que él no habría firmado nunca, pues no había condición resolutoria en caso de incumplimiento por parte del comprador, algo que es «norma habitual» en todo contrato mercantil y que habría permitido al Gobierno de Cantabria recuperar «con carácter inmediato» sus derechos sobre las acciones, según ha apuntado.
«Yo, aunque haya un informe de solvencia de 300, 700 ó 1.000 páginas, plasmaría unas cláusulas que me cubrieran en caso de incumplimiento», ha sentenciado Cabetas, quien ha opinado que cuando se firmaron los contratos «nadie se paró a pensar» que Alí Syed «no iba a pagar», cuando entonces ya tenía acusaciones de fraude en India y Australia.
El ex consejero delegado de Sodercan también ha censurado ante la Comisión de Investigación sobre CANTUR que los contratos no fueran elevados a escritura pública y que el bipartito PRC-PSOE levantara la prenda de las acciones por valor de 7’7 millones de euros a cambio de un aval de 1’5 que no cubría la operación.
A juicio de Miguel Cabetas, la operación ha provocado una «inseguridad jurídica» sobre la titularidad de las acciones del Racing de Santander que, según ha revelado, frustró la venta del club a nuevos inversores que se interesaron por adquirir el Racing tras la llegada del PP al Gobierno, algo que no pudo materializarse puesto que «no se sabía a quién se estaban comprando las acciones».
Además, para Cabetas esta inseguridad convierte también en una «trampa» la posibilidad de ejecutar la opción de recompra del Gobierno que, en su opinión, no sólo «era una opción maldita», sino que está «vacía de contenido».
A este respecto ha explicado que si el Gobierno de Cantabria hubiera propuesto a Alí Syed comprarle las acciones, éste se las hubiera entregado «encantado» pues no eran suyas ya que no las ha pagado, y que, posteriormente, el Ejecutivo regional las hubiese perdido en cuanto Jacobo Montalvo las hubiese reclamado en pleito judicial.
«Si ejecutáramos la opción de compra, estaríamos comprando cromos a quien no es su dueño», ha apostillado Cabetas, quien ha dicho que esto supondría perder los 7 millones de que el Racing debía a CANTUR y que, por eso, el Gobierno quiere volver al momento previo a la venta y recuperar la pignoración sobre las acciones a través de la reclamación iniciada en la Corte de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Madrid.
Para el diputado regional del PP, Iñigo Fernández, el interés de grupos empresariales en hacerse con el Racing «constata» que el club cántabro «se malvendió al primero que pasaba» y «con prisas» por la cercanía de las elecciones y no porque no tuviese «valor», pese a la situación económica que sufría.
Tras la comparecencia de Miguel Cabetas, en su turno de conclusiones, Fernández ha acusado a PRC y PSOE de intentar culpar al Gobierno de Ignacio Diego de la situación actual del Racing, recalcando que el Gobierno está ejerciendo de «médico», haciendo «todo lo posible por salvar los muebles» e «intentar curar las heridas» sufridas por el Racing y CANTUR, mientras que quienes los «apuñalaron» fueron miembros del Gobierno de regionalistas y socialistas, entre los que ha citado al ex director del Instituto Cántabro de Finanzas (ICAF), Luis Egusquiza, a los ex consejeros de Deportes y Economía, Francisco Javier López Marcano (PRC) y Ángel Agudo (PSOE), y al ex presidente regional Miguel Ángel Revilla.



