Ambas partes han acordado «seguir tendiendo puentes», aunque estos se encuentren muy deteriorados. Todo está abierto y la empresa está dispuesta a «estudiar todo», han asegurado.
El presidente de Sniace, Blas Mezquita, dice ahora que la empresa es «viable» y ha asegurado que el «objetivo» es la reapertura de la fábrica (si todo va bien podría ser en septiembre) para lo que la Dirección mantiene el plan de viabilidad que presentó el pasado mes de septiembre que conllevaba 91 despidos y 146 prejubilaciones, aunque incluyendo la información complementaria que han requerido los administradores concursales, que el 20 de febrero deberán emitir un preinforme en el que tomarán su decisión de si Sniace debe ir a la liquidación o puede tener futuro y el 6 de marzo deberán presentar un informe preliminar.


