La segunda mitad el Noja demostró los motivos por los que aún permanece invicto. Como ya había hecho en su visita al Oviedo, al empatar 2-2 en un partido que iba perdiendo 2-0, se vino arriba y empezó a mostrar su mejor versión
Acostumbrados a ver partidos tácticos, de juego trabado, milimetrados hasta el más mínimo detalle e incluso con pocas ocasiones de gol, el duelo entre Caudal y Noja rompió casi todos los tópicos de la Segunda B. Salvo dos premisas que si se cumplieron. Y ambos equipos. El dominio de las acciones a balón parado y la fragilidad defensiva si aparecieron cuando el caos se apoderó del partido. El Caudal se queda con la sensación de que pierde dos puntos tras ir ganando al descanso y ver cómo el rival se quedaba con un jugador menos. Mientras que el Noja pueder ir con la sensación de haberse ganado de forma muy trabajada un punto que por momentos pudo ser incluso una renta inferior. Y es que el Noja pudo incluso llevarse la victoria del Hermanos Antuña en un partido que se convirtió en un correcalles y que pudo ganar cualquiera.
Un punto en apenas tres partidos hacía que el Caudal no pudiera permitirse más fallos. De ahí que en la primera mitad se viese a un equipo muy parecido al del curso pasado. El Caudal tomó el control, armó un buen cerrojo atrás y se mosró muy vertical cuando se acercaba al área rival. Y hasta la volvía a aprovechar las jugadas a balón parado. Y así se ponái por delante cuando apenas iban trece minutos y después de haber avisado. Un saque de esquina botado por Jorge fue prolongado al segundo palo y encontró la cabeza de Pantiga. El lateral puso el balón al punto de penalty y Zarandona golpeó a Jano cuando iba a remontar. El árbitro no se lo pensó. Penalti claro a favor del Caudal y gol de Jorge.
Un tanto que ponía todo a favor. Pero que frenó en el empuje del Caudal. El Noja fue comiendo poco a poco terreno a los mierenses, pero mostrándose frágiles en defensa. De las botas de Jorge salían las jugadas más peligrosas y así llegó el segundo con un potente disparo desde el vértice del área que entró rozando el poste.
La segunda mitad el Noja demostró los motivos por los que aún permanece invicto. Como ya había hecho en su visita al Oviedo, al empatar 2-2 en un partido que iba perdiendo 2-0, se vino arriba y empezó a mostrar su mejor versión. Aprovechó una indecisión en defensa y de un rebote inició Robert una gran jugada para asistir a Nacho Rodríguez y que batiese en el mano a mano a Javi Díaz. Y casi a renglón seguido, en una jugada muy similar, el Caudal pudo hacer el tercero, pero Borja Navarro no pudo superar al meta del Noja en el uno contra uno.
El conjunto cántabro se quedó con uno menos al ser expulsado Kily, pero siguió en la misma tónica. Y fue incluso cuando le dio la vuelta al marcador. Primero al aprovechar en el área pequeña Nacho Rodríguez una asistencia de Robert desde la línea de fondo, tras un centro lateral de Gerard Badía y después tras batir Collado a Javi Díaz de vaselina en un nuevo despiste la zaga blanquinegra.
Entre el segundo y tercer gol Juan Fidalgo realizó un cambio que fue cuestionado por el público al retirar a Richard para dar entrada a Merchán. En ese momento el centro del campo quedó cojo y el Caudal apostó por el juego directo. Y así llegaron las tablas en un centro lateral de Domenech, que recogió Jorge en el segundo palo y poco después Borja Navarro en el área pequeña. Al menos el Caudal salvaba un punto, aunque la sensación era que había perdido dos. Y lo peor de todo, las dudas del inicio liguero siguen sin despejarse.


