La sociedad que gestiona el puerto no puede hacer frente a su deuda ante la caída de la demanda y el sobrecoste de la obra por los modificados durante su construcción
La sociedad que gestiona el puerto de Laredo ha solicitado concurso de acreedores por no poder hacer frente a las deudas que tiene contraídas, una situación que se produce como consecuencia del incremento del coste de la obra de construcción –debido a varios modificados solicitados en su día por la Administración, pero que tiene que asumir la empresa– la caída de la demanda como resultado de la crisis económica y, entre otras cosas, por las dificultades de conseguir financiación.
La banca considera a los puertos deportivos como una actividad de riesgo similar al del sector de la construcción, por lo que prácticamente ha cerrado el crédito. Ante ello, la adjudicataria de la gestión del puerto de Laredo no puede hacer frente a su deuda y ha optado por pedir el proceso concursal para negociar con la Administración y sus acreedores fórmulas de pago y así solventar su problema de tesorería.
Según fuentes de la sociedad, el problema de la empresa arranca con el sobrecoste de la obra, que según sentencia judicial, aunque está recurrida, debe hacer frente la empresa. El aumento del precio de la obra se debió a que la Administración regional, propietaria de la instalación portuaria, pidió que el número de embarques se aumentara de 600 a 900 y que se solucionara el problema de calado que tenían los barcos pesqueros, lo que obligó a dar la vuelta al proyecto del puerto deportivo.
Además, dos fuertes temporales afectaron a las obras en curso destruyendo parte de lo hecho hasta entonces. Al incremento de la inversión necesaria se une la drástica reducción de la demanda debido a la crisis económica, lo que ha provocado que la mayor parte de los embarques estén libres.
También se da la circunstancia de que no se ha cumplido una sentencia firme del Tribunal Supremo que obliga a retirar los embarques del Club Náutico de Laredo, por su situación precaria en términos legales, lo que hace que, hasta el momento, Marina de Laredo se vea privada de casi 300 clientes potenciales, ya que cuando abandonen el Club Náutico deberán buscar otros amarres y los más cercanos son los de Marina de Laredo.
La sociedad gestora del puerto está participada al 50 por ciento por FCC Construcción y Ascan Empresa Constructora de Gestión, empresas que también formaban parte de la Unión Temporal de Empresas que se encargó de la construcción de la infraestructura portuaria propiedad de la ComunidadAutónoma.
La constructora Ascan se encuentra en estos momentos en preconcurso para reestructurar su deuda con los bancos, pero es un proceso ajeno al de Marina de Laredo, al ser una sociedad independiente.


