El Gobierno central ha asegurado que habrá unos primeros 75.000 beneficiarios este mes a los que se les concederá de oficio, sin que tengan siguiera que presentar la documentación. Está previsto que llegue a 850.000 hogares .
«Creemos que va a pasar lo mismo con el ingreso mínimo vital en el INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) que con los ERTE en el SEPE(Servicio público estatal de empleo)». Los funcionarios auguran un»atasco»en la tramitación de solicitudes de la nueva renta mínima ante la avalancha de peticiones de esta ayuda, que ya se puede demandar. «Nos tememos que haya un aluvión de solicitudes y todavía no se sabe cómo se va a hacer la tramitación».
Otros sindicatos han coincidido ayer lunes en la posibilidad de que se produzca un «colapso importante» en la tramitación del ingreso debido a la falta de «medios». Valoran de forma positiva la medida, pero se mostró preocupado sobre»cómo va a poder el Estado hacer frente a la demanda de cientos de miles de personas en los próximos días».
El Gobierno central ha asegurado que habrá unos primeros 75.000 beneficiarios este mesa los que se les concederá de oficio, sin que tengan siguiera que presentar la documentación. Está previsto que llegue a850.000 hogares en España.
Desde los sindicatos recuerdan queel simulador de la página web de la Seguridad Social ha sido utilizado por más de tres millones de personasen toda España en sus primeros días. A esta situación se llega con la plantilla del INSS conun porcentaje importante de vacantes sin reponer». «En la Administración general del Estado estamos bajo mínimos», afirma, apuntando a los recortes que se han producido desde 2010.
La Federación de Servicios de CC. OO. considera que esta renta se hacía «imprescindible» desde el inicio de la crisis, pero critica que «la situación crónica de falta de personal que padece la Administración de la Seguridad Socialhará muy difícil que se pueda llevar a cabo en tiempo y forma a la ciudadanía».
El sindicato considera «inviable»la asunción de la gestión de esta nueva prestación con los recursos actualmente disponibles debido al elevado volumen de solicitudes que se prevé recibir, y además concentradas en un reducido espacio de tiempo.
Al parecer,a fecha de ayer a los empleados públicos competentes no les habían comunicado cómo se va a hacer la tramitaciónni de qué manera. Solo se han pedido voluntarios», añade. Al ser una prestación nueva considera que tendrá que haber un periodo de adaptación. Tampoco saben cuánta gente se va a encargar. Todavía no está clara la colaboración de los servicios sociales de las comunidades autónomas y los ayuntamientos.
Habrá muchos solicitantes que no cumplan los requisitos. «No sabemos si los ayuntamientos o Tragsa van a hacer una pequeña criba o van a mandar todo al INSS y será el que tenga que determinar quién lo pueda percibir y quién no». Un trabajo laborioso porque habrá que analizar cada caso, «no es llegar y dar a una tecla», y Habrá que ver, además,»qué ayudas de la comunidades autónomas son compatibles».
De momento,las oficinas del INSS siguen cerradas para la atención al público. Las solicitudes solo se pueden hacer por internet, a través de la página web de la Seguridad Social. Parte de las plantillas están en teletrabajo y otra parte se ha ido incorporando al trabajo presencial en las oficinas, pero a puerta cerrada.
Para este martes está previsto que abran los centros municipales de servicios sociales con cita previa, pero aún no se ha acordado con el Estado en qué consistirá su labor en este nuevo ingreso.



