Ésta fue una de las respuestas que obtuvieron: «¿Llama por lo del temporal? Pues no siga: su seguro no cubre golpes de mar. Buenos días»
Algunas decenas de hosteleros del litoral cántabro cuyos locales arrasaron las olas en la madrugada del domingo llamaron ayer, lunes, como no podía ser de otra forma, a sus compañías aseguradoras. Ésta fue una de las respuestas que obtuvieron: «¿Llama por lo del temporal? Pues no siga: su seguro no cubre golpes de mar. Buenos días». Ésa es la cruda situación a la que se enfrentan pequeños empresarios de hosteleria de Suances, Santander, Laredo, Castro y de otros puntos del litoral cántabro.
Ayer se reforzaron medidas de seguridad en locales para proteger el negocio de lo que pueda pasar mañana, miércoles, día para el que se anuncia un empeoramiento del tiempo. Otros creen que «nada se puede perder ya cuando todo está perdido», pero aun así se afanaban en tapar puertas y ventanas con maderos y cartones.
Los vecinos, también como los empresarios, miran más hacia lo que pueda venir que a lo ya pasado. Las escenas de las últimas horas presentan la imagen de vecinos tapando con sacos terreros los bajos de sus viviendas y sus portales. «No creo que vuelva a pegar el mar como este fin de semana, pero por si sube habrá que estar preparados», nos decía estos voluntarios. En el fondo, todos ellos se esmeran para evitar que el Cantábrico vuelva a pillarles por sorpresa.


