Con esta apuesta por el ciudadano, los jueces confían en ganar el pulso que mantienen con el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón
La carrera judicial ha logrado dar la vuelta a la tortilla al ponerse al frente del movimiento social que exige lareforma de la ley hipotecariaque permite que miles de familiaspierdan sus casas por la crisis económica.
De ser los profesionales peor valorados el pasado mes de junio, según la encuesta del CIS, ahora se les mira con otros ojos pues también abanderan elrechazo a la nueva ley de tasasque expulsa de la administración de justicia a los más débiles.
Con esta apuesta por el ciudadano, los jueces confían en ganar el pulso que mantienen con el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón que ha decidido cortarles las alas con unas reformas que modifican su estatuto y rebajan el poder de las asociaciones en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).



