El objetivo: que se ponga de una vez fin a los ataques del lobo, que las indemnizaciones por los daños se cobren con prontitud y que haya un plan de gestión del monte «inteligente» en el parque nacional de los Picos de Europa.
Cuatrocientos ganaderos de los Picos de Europa unidos por un objetivo común: la lucha contra los ataques del lobo, en un ejemplo de unidad que no recuerdan ni los más viejos del lugar. La marcha discurrió entre la Venta de Cangas y el santuario de Covadonga . El objetivo: que se ponga de una vez fin a los ataques del lobo, que las indemnizaciones por los daños se cobren con prontitud y que haya un plan de gestión del monte «inteligente» en el parque nacional de los Picos de Europa. Durante su recorrido los ganaderos ocuparon tan sólo el carril derecho de la calzada, por lo que las retenciones de tráfico fueron mínimas, según ha informado La Nueva España.
La comitiva estuvo encabezada por una pancarta que rezaba «Ganadería sí, lobos no». El pastor Nel Cañedo y el ganadero Fran Wagner pusieron la nota musical tocando la gaita. «Igual es porque estamos al borde del precipicio, pero por primera vez los ganaderos estamos unidos», destacó Wagner.
El joven ganadero de Santianes de Ola Alejandro Allende, de 27 años, acudió a la marcha en compañía de sus hermanos Adriana y Víctor, de 5 y 12 años, respectivamente. «Criar a los animales para que te los coman los lobos no es lo mejor. Hay que luchar por la ganadería porque trabajo en otra cosa tampoco hay», dijo.
El presidente de la Asociación de Ganaderos Trashumantes de Asturias, Xuan Valladares, reclamó un gran acuerdo para sacar adelante un plan de gestión del monte «inteligente» en el parque nacional de los Picos de Europa, que compatibilice la vida de la fauna silvestre y la de los ganaderos. «Necesitamos soluciones de urgencia por parte de la Administración. El futuro de muchos ganaderos pende de un hilo. La ganadería garantiza el paraíso natural y se trata de una actividad económica importante», indicó Valladares. Alberto Asprón manifestó: «Una vez que estamos haciendo movilizaciones, ya no podemos parar».Tras casi dos horas de caminata y siete kilómetros en las suelas los ganaderos llegaron a los pies de la Santina.



