«Su problema son las colas kilométricas para pedir comida», Casado, a Sánchez
Ya no disimulan: aquellos ciudadanos de ideología más escorada a laultraderecha, como franquistas, carlistas y demás tendencias políticas están tomando la primera línea de lasprotestas contra el Gobierno, que empezaron de manera más o menos espontánea en algunos barrios de Madrid, comocaceroladas.
Ayer martes, en la calle Ferraz, frente a la sede del PSOE en la capital, diversas personasataviadas con banderasde la etapa de ladictadura franquistaoenseñas carlistascon la Cruz de Borgoña fueron las que cobraron protagonismo en otra noche de protestas que piden la dimisión del Gobierno de izquierdas por su gestión en la crisis del coronavirus. También se vieron claramentesaludos fascistasy algunos asistentes han sido identificados comoneonazis.
Estas protestas han sidodefendidas por Voxen numerosas ocasiones desde hace más de una semana -algunos de ellos han participado, incluso- y el PP se mantiene en una posición intermedia, no sumándose pero sí defendiendo que se pueda protestar en la calle contra el Gobierno pese al estado de alarma y la imposición de medidas de seguridad para evitar contagios durante la epidemia de covid-19. Si bien, algunos de sus dirigentes, como el alcalde de Madrid,Martínez-Almeida, han pedido que se hagan desde la calle o de manera respetuosa con el distanciamiento social.
La Policía tuvo que cerrar ayer un tramo de la calle Ferraz para evitar las protestas frente a la sede del PSOE para evitar incidentes y por motivos de seguridad.



