Comenzó con la Santa Misa en la Iglesia de San Ramón, entregándosele al muy querido cura párroco, D. Acilino, una placa en agradecimiento de sus feligreses y recuerdo por estar al frente de la parroquia desde su propia creación.
El último día de agosto los vecinos de la parroquia de San Ramón, de Los Corrales de Buelna, conmemoraron por todo lo alto y con un éxito rotundo de participación de público la festividad de su patrono, que había quedado interrumpida hace veinticinco años debido al fallecimiento de uno de sus impulsores, Gildo, persona muy estimada en dicha zona norte del municipio y auténtico mecenas del festejo durante muchos años.
La iglesia fue construida a cargo de Adela Secades Abarca, viuda de Ramón Quijano de la Colina, siendo inaugurada el día 31 de agosto de 1961 y naciendo así una nueva parroquia en el municipio de Los Corrales de Buelna bajo la advocación de San Ramón. Además del barrio del mismo nombre comprende también los de Lombera, San Fernando, Nª Sª de las Caldas y Juan XXIII.
El último de estos barrios, de finales de la década de los años sesenta, es el mejor urbanizado y también el que cuenta con el mejor parque del municipio, construido por los propios vecinos e inaugurado el día 11 de octubre de 1969. Conllevó la plantación de muchos árboles de distintas especies, incluyendo zona deportiva y el busto del pontífice Juan XXIII, en cuyo honor se le puso el nombre a este barrio de cien viviendas.
Este precioso parque fue el escenario de la recuperación de la fiesta de San Ramón el sábado, 31 de agosto, gracias al inmenso entusiasmo y denodado trabajo de un nutrido grupo de jóvenes de ambos sexos, casi todos ya casados y que desde la nostalgia de haber jugado muchas horas en dicho parque durante su niñez, lo mismo que en un emotivo recuerdo de la solidaridad que vieron en sus padres, la mayoría difuntos, para construirle, dieron a los vecinos, sobre todo a los de mayor edad, una enorme alegría por el entusiasmo y rotundo éxito con el que han sabido recuperar tan añorada fiesta, deparando a todos una jornada de lo más encomiable.
Y es que la jornada festiva no pudo resultar más intensa, bien organizada por los jóvenes y altamente participativa por los vecinos. Comenzó con la Santa Misa en la Iglesia de San Ramón, entregándosele al muy querido cura párroco, D. Acilino, una placa en agradecimiento de sus feligreses y recuerdo por estar al frente de la parroquia desde su propia creación. Siguieron juegos infantiles, música de acompañamiento a cargo de un grupo de gaiteros y una monumental paella en el citado parque, prolongándose su degustación y jornada de grata convivencia entre los muchísimos asistentes a la misma varias horas en torno a una larguísima mesa y en un ambiente de postal, tanto por el bello lugar que tuvo por marco como por el día muy soleado que contribuyó a hacerlo absolutamente todo de lo más propicio.
La fiesta continuó hasta pasada la media noche con un conjunto musical y tuvo por colofón una animada reunión de los jóvenes organizadores, mostrándose sumamente contentos de haber conseguido hacer felices a mayores y niños de su parroquia en un día inolvidable que están totalmente dispuestos a repetir el año próximo.


